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viernes, 31 de julio de 2015

COLESTEROL ELEVADO EN UNA DIETA PALEO II

   Continuamos con la segunda parte, pero antes retomemos algunas ideas del post anterior...

   En definitiva, cuando mayor sea el flujo de ácidos grasos que llegan al hígado mayor será el número de partículas VLDL enriquecidas con triglicéridos que se formarán. Esto configura un subtipo de VLDLs que dará lugar a partículas LDLs, pequeñas y densas, en su interacción simultánea con CETP (proteína de transferencia de esteres de colesterol) y las diferentes lipasas (lipoproteína lipasa y lipasa hepática). Este subtipo de LDL exhibe una depuración deficiente por su menor afinidad con el receptor hepático y una mayor facilidad para migrar al espacio subdendotelial. Por otro lado, las VLDLs, enriquecidas con triglicéridos, también pueden interaccionar con las HDL a través de CETP, intercambiando TG por el colesterol transportado por las HDL, lo que condiciona su tiempo de permanencia (depuración más rápida) y su capacidad para efectuar el trasporte reverso. 

martes, 21 de julio de 2015

COLESTEROL ELEVADO EN UNA DIETA PALEO I

   Aunque todavía me queda la tercera parte del post dedicado a la hipertrofia muscular, hay un tema que suscita cierto interés (o preocupación) a tenor de los constantes correos que recibo sobre el aumento de colesterol en una dieta alta en grasas, por lo que voy a tratar explicar todo lo que sé antes de proseguir con el tema anterior.

   Son muchos los que en un momento determinado deciden dar un giro en su vida, quizás con la pretensión de mejorar su salud o simplemente eliminar algunos kilos de grasa que han podido acumular, y claro, las mejores herramientas para ello no son otras que la dieta y ejercicio físico. Pero no siempre se consigue con ellas el fin pretendido.

martes, 3 de diciembre de 2013

ESTRÉS, CORTISOL Y OBESIDAD




   La relación que existe entre el estrés y la obesidad es mucho mayor de lo que en un principio nos podríamos imaginar. Generalmente, ante una situación comprometida o estresante el cuerpo aumenta la producción de ACTH (corticotropina) y de cortisol, la cual a su vez propicia una mayor liberación de glucosa por parte del hígado (gluconeogénesis) y de ácidos grasos procedentes del tejido adiposo, de este modo contamos con los suficientes sustratos energéticos para hacer frente a dicha situación; una vez resuelta, los niveles volverían a la normalidad. Pero cuando la situación estresante es mantenida en el tiempo se propiciaría una serie de alteraciones que podrían llevarnos de cabeza, en primer lugar, al sobrepeso y luego más tarde a la obesidad, la cual, además tiene la capacidad de retroalimentar dicho estado. Efectivamente, ante una situación estresante los niveles de cortisol segregados suelen ser proporcionales a la cantidad de tejido adiposo que se posea, resultando muy difícil salir de esta espiral una vez alcanzado un cierto sobrepeso, como veremos a continuación.

lunes, 18 de noviembre de 2013

COLESTEROL, ¿EL MALO DE LA PELÍCULA?

      Colesterol, colesterol y colesterol. Últimamente, parece que todo el mundo está bastante concienciado de lo que es el colesterol, y la importancia que tiene su control para dotarse de una salud inquebrantable, de hecho, cuando nos hacemos una analítica estamos deseosos de saber si su valor se sitúa por debajo de 200, algo que sin duda puede tranquilizarnos al considerar que determinadas enfermedades cardiovasculares se alejan, por el momento, de nuestro entorno. ¿Pero realmente comprendemos todo el alcance que este compuesto tiene para la salud?. No estoy muy seguro de ello, pero es cierto que existe una fobia especial contra todo lo que suene a colesterol, de hecho, no es infrecuente ver anuncios de televisión, publicitando no se que yogures que disminuyen sus niveles en sangre, o adosar el típico FREE CHOLESTEROL en la etiqueta de algún producto como prueba de lo que consumimos es un alimento altamente saludable. ¡Qué fácil es manipular desinformando para luego vendernos la "cura"!. 

sábado, 16 de marzo de 2013

VALORES ELEVADOS DE COLESTEROL Y CREATININA EN SANGRE

   Ayer vimos como por causas indirectas nuestros niveles de COLESTEROL en sangre pueden ser más alto de lo normal, de hecho existen personas que al comenzar con la paleodieta, en lugar de disminuir su colesterol, lo aumentan. Ésta "anomalía", puede tener diversas explicaciones, que yo resumo en las siguientes:

-Aumento del ESTRÉS.- Donde se podría englobar las siguientes causas: dieta muy baja en hidratos de carbono o cetogénica, ayunos intermitentes, entrenamientos de alta intensidad, así como el estrés psicológico o emocional, al elevar los niveles de CORTISOL.

viernes, 15 de marzo de 2013

PALEODIETA, CORTISOL Y ENTRENAMIENTOS DE ALTA INTENSIDAD


   Quizás soy bastante reiterativo con el tema del estrés y el cortisol, pero creo percibir una tendencia bastante marcada que se está produciendo con el seguimiento de la paleodieta.

   Por regla general, el perfil de quien se acercan a la paleodieta muestra claramente una tendencia a la realización de actividades deportivas, con una clara preocupación por mantener un peso corporal adecuado y enmarcado dentro de un estilo de vida más saludable.

   Pero en éstos fines tan loables a veces se introducen elementos distorsionadores propios del ser humano, entre los que destaco la tendencia a resultados rápidos. Y es en éste sentido donde me preocupa la asociación de pérdida de peso, dietas cetogénicas, ayunos y entrenamientos de alta intensidad.

miércoles, 2 de enero de 2013

AUMENTO DE COLESTEROL EN UNA DIETA PALEO


   Cuando uno comienza con una tipo de dieta evolutiva o paleo, lo más normal es que los niveles de colesterol y de trigliceridos en sangre comiencen poco a poco a normalizarse (es decir disminuir), pero hay veces que sucede lo contrario, y ésto que parece una contradicción en realidad no lo es tanto. Los motivos que nos pueden llevar a una dieta paleo son muchos pero generalmente detrás siempre está mejorar nuestra salud, por ello cuando después de implementar los cambios dietéticos y percibir una notoria perdida de peso, podemos  quedarnos sorprendidos al comprobar que en nuestra primera analítica el colesterol se ha disparado, principalmente el LDL y trigliceridos. ¿Qué es lo que ha sucedido? Bueno, los motivos pueden ser diversos, veamos porqué:

  -Uno de los motivos que suele estar detrás de éste aumento anormal de nuestro colesterol puede ser que nuestro hígado esté comenzando a desembarazarse de la grasa que en él se ha ido acumulando. Es decir, si nosotros al iniciar una dieta paleo presentamos una obesidad manifiesta es posible que nuestro HÍGADO ya fuese GRASO aunque no tuviésemos conocimiento. Entonces al variar nuestra alimentación y aumentar el consumo de huevos, hígado, vísceras, etc, (y eliminar cereales, azúcares, etc) lo que estaríamos haciendo es introducir alimentos ricos en COLINA, que es el elemento fundamental para poder exportar la grasa del hígado fuera de éste, de ahí que nuestro colesterol aumente. (Más información AQUÍ)

  -Éste segundo motivo está ligeramente relacionado con el primer punto. Al igual que nuestro hígado se está desembarazando de la grasa que con el tiempo se ha ido acumulando, cuando nuestro deposito de TEJIDO ADIPOSO comienza a liberarse de su carga, lo más normal es que aumenten nuestros lípidos en sangre, y éste es un proceso que puede durar bastante tiempo. Por otro lado, siempre que se comienza a experimentar una perdida de peso grande, también hay que tener presente que muchas de las toxinas acumuladas en el tejido adiposo también van a liberarse en la sangre, ésto puede ser problemático (recordar que muchos metales pesados se encuentran en el tejido adiposo para evitar que causen problemas al resto del organismo, pero cunado se liberan pueden afectar el funcionamiento de muchos órganos entre ellos el de la glándula tiroides, que como veremos en los siguientes puntos, afectan a los niveles de colesterol en sangre), por ello mientras la perdida de peso se mantenga habría que aumentar el consumo de alimentos ricos en antioxidantes o incluir algún suplementos que contenga vitamina C, y E, así como selenio, Zinc y Calcio.



  -Mientras que los dos primeros motivos están relacionados, el siguiente motivo puede deberse a un problema de tiroides. Cuando se inicia en una dieta paleo, los hidratos de carbono suelen disminuir muchísimo en relación a nuestra antigua forma de alimentarnos, y ésto que en un principio puede ser bueno, puede suponer una disminución de la actividad de nuestras hormonas tiroideas, bajando la actividad de la T3 y aumentando la T3 reversa (con funciones opuestas a la T3). Éste efecto derivaría en un primer momento por la bajada de los niveles de INSULINA, y en un segundo momento por el aumento del CORTISOL. Es decir al disminuir los niveles de azúcar de manera drástica, el cuerpo podría percibir ésto como un problema por lo que para obtener mayor cantidad de glucosa segregaría cortisol para que el hígado aumente la producción de glucosa. Y el CORTISOL disminuye la actividad de la tiroides por lo que de manera indirecta podría aumentar el colesterol en sangre (Más información AQUÍ.).




  -Por otro lado, y también relacionado con la glándula tiroides nos encontramos que cuando se sigue una dieta de estilo paleo, se aumenta el consumo de muchos vegetales, entre los que destaco las denominadas crucíferas como es el brocoli, coliflor, coles, nabos, rábanos, berro, etc. Éstas crucíferas tienen algo en común y es que se la considera bociogénicas, (causan bocio), ésto es debido a una sustancia que poseen que se llama glucosinolatos, que cuando es metabolizada en nuestro organismo se convierte en tiocianato, la cual reduce la captación de yodo por nuestra tiroides y disminuye de éste modo el funcionamiento de la glándula tiroides. Y ya hemos visto que una baja función de la tiroides aumenta el colesterol en sangre. Por ello siempre que nuestro colesterol sea elevado y percibamos síntomas de hipotiroidismo, (cansancio, perdida de pelo, frío en las extremidades, voz ronca, etc), debemos actuar; sí el motivo es por el consumo de crucíferas (principalmente crudas) podemos solucionarlo aumentando el consumo de yodo (mariscos, sal yodada, algas, etc), y si es por un muy bajo consumo de hidratos deberíamos aumentar su consumo, ¿cuanto?, es difícil de precisar, pero yo creo que la tolerancia mínima es una cuestión bastante subjetiva, pero es importante encontrar el punto justo para que su disminución no nos produzca una bajada en la función tiroidea.

  - Por último están las personas que tienen hipercolesterolemia familiar, que al comenzar con una dieta alta en grasas, como es la nuestra podrían experimentar un considerable aumento de su colesterol, por ello es necesario prestan mucha atención a éstas personas para que ésto no ocurra.

 No quiere decir que todo el mundo que se inicia en una dieta paleo, debe experimenta éste aumento de colesterol, pero es importante saberlo para intentar poner remedio. En los dos primeros puntos puede tratarse de una cuestión de tiempo, en el primer caso hasta que se resuelva nuestro hígado graso, y en el segundo hasta que se normalice nuestro peso. En cambio si se trata de una cuestión de una disminución de la función tiroidea, habría que averiguar cual de los  motivos expresados es el causante, si es por una disminución excesiva en los hidratos de carbono, o por el consumo de crucíferas. No obstante, el colesterol puede también estar relacionado con el consumo de grasas en nuestra dieta, por lo que si éstas son elevadas es normal que aumentemos ligeramente el colesterol. (más información AQUÍ )

sábado, 8 de diciembre de 2012

COLESTEROL, ESTATINAS Y TRIGLICÉRIDOS


   Es importante desmitificar todo lo relacionado con el colesterol, para ello intentaré explicar de la forma más sencilla posible, las funciones que en nuestro cuerpo realiza ésta molécula considerada actualmente la culpable de algunos de los males que afligen a la sociedad.

  Empezaré diciendo que el colesterol es una parte fundamental de las membranas celulares de todo el cuerpo,  especialmente en el sistema nervioso, es precursor de las hormonas sexuales y de la vitamina D3 (colecalciferol). 
  
   Siempre se ha considerado, que el consumo de alimentos rico en colesterol, hace elevar los niveles de éste en sangre, pero veamos como la realidad puede diferir ligeramente a los considerado como lógico.

  El colesterol puede provenir de dos vías:

   -Endógena.-Sintetizada por los propios órganos del cuerpo.
   
   -Exogéna.-Proveniente de los alimentos.

  Las fuentes exógenas más importantes en colesterol, destacan los sesos, hígado, yemas de huevos, riñones carne , leche, etc.
   
    La digestión y absorción de los lípidos tiene lugar en el duodeno y yeyuno, donde las sales biliares dividen las gotas de grasa en pequeñas gotitas (fenómeno de emulsión) y las enzimas pancreáticas rompen las moléculas para dar lugar ácidos grasos, glicerol y colesterol que son finalmente absorbidos.
   En el interior de las células intestinales, los ácidos grasos, el glicerol y el colesterol se unen de nuevo a proteínas especiales para formar grandes moléculas, llamadas quilomicrones, (90% triglicéridos, 7% de fosfolípidos, 1% colesterol, y un 2% de proteínas especializadas, llamadas apoproteínas) que son transportadas por vía linfática al hígado. Una vez en el hígado se utilizan, según las necesidades del momento, para producir energía, sales biliares o se destinan a los diferentes tejidos del organismo.   

   
A la par, y de forma endógena, el hígado principalmente, fabrica colesterol a partir del Acetil CoA, que es el producto de la oxidación de grasas, hidratos y también de las proteínas. Con tres de éstas moléculas de Acetil CoA, se fabrica un compuesto llamado HIDROXI-METIL-GLUTARIL CoA (HMG CoA), el cual gracias a la enzima Hidroxi-metil-glutaril CoA reductasa, da lugar al Acido Mevalónico (o Mevalonato), éste a su vez por sucesivas reacciones se transforma en Farnesil que el es el precursor del Escualeno, éste a su vez se transforma en Lanosterol que finalmente da lugar al Colesterol. Éste colesterol, junto al proveniente de los alimentos pasan a la sangre para ser transportado a los órganos y sistemas donde se requiera, para ello es transportado por proteínas, formando compuestos llamados lipoproteinas VLDL, LDL.  

    El VLDL, que contiene no solo colesterol, sino también triglicéridos, sale del hígado hacia la circulación general, y van descargando los ácidos grasos de los triglicéridos en en la superficie de los capilares de los músculos y tejido adiposo y se va transformando paulatinamente en LDL, cargada de colesterol. La fracción proteica de LDL se le conoce por B-100, siendo captado por las células por un receptor específico de dicha proteína.

  Indicar que existen varios subtipos de LDL: grandes y flotantes, de tipo A, que tienen poca facilidad a desarrollar ateromas y el tipo B, que son más pequeñas y densas, más susceptibles de hacerlo, parece ser que las pequeñas LDL pueden atravesar los poros de las células y llegar a la subintima donde ocurre la oxidación de la LDL, lo que involucraría la posible formación de placa de ateroma. Si no nos hacen una analítica especial para saber que patrón es el que predomina, hay formas indirectas para saber el predominio. Los diabéticos  parecen presentar mayor dominio del patrón B, también cuanto mayor cantidad de trigliceridos se tenga más se incrementa el conteo del patrón B, al igual que tener síndrome metabólico. El Mayor riesgo para la salud, se presenta cuando existe hipertrigliceridemia, HDL bajo y el LDL pequeñas y densas.

 Por otro lado el HDL, al pasar por las superficies celulares remueve el colesterol, y lo transporta hasta el hígado donde es finalmente convertido en ácidos y sales biliares que se excretan con las bilis.

  Hay que tener en cuenta, que la mayor parte del colesterol de la sangre, cerca de un 70 %, es creado de forma endógena por el propio cuerpo, y al consumir una dieta muy rica en colesterol, el hígado inhibe de forma parcial la formación de más colesterol, y al revés, cuando la dieta es muy reducida en colesterol  la resíntesis de éste en el hígado es mucho mayor. Esto es importante tenerlo en cuenta.

HMB CoA          
        X   ←   HMG CoA  reductasa   ←ESTATINA
MEVELONATO
        ↓
GERANIL PP
        ↓
FARNESIL PP→   COENZIMA Q 10
         ↓
ESCUALENO
         | 
LANOSTEROL
         ↓
COLESTEROL

  Ahora que sabemos como se produce el colesterol en el organismo, veamos que ocurre, cuando por una elevación del mismo nos recomiendan el uso de estatinas. 
   
   Las estatinas son un fármaco que inhibe la HMG CoA Reductasa, por lo cual, se interrumpen las reacciones siguientes que conducen a la formación de colesterol. Ésto parece solucionar el problema del exceso de colesterol. Pero ¿realmente, con ésto se acaba todo?. Parece ser que no, sino todo lo contrario, pues se abren una serie de nuevos problemas, que podrían causar los que precisamente se trata de evitar. Veamos porqué.
    
   El Mevalonato no solamente es un precursor del colesterol, sino también de una serie de sustancias como son: las hormonas esteroideas, los ácidos bililares y la coenzima Q10, además de otros compuestos. El farnesil es un metabolito crucial en la vía metabolica que conduce a la formación de Coenzima Q10 o Ubiquinona, la cual desempeña una función primordial en la producción de la energía celular, pues garantiza que los electrones del hidrógeno sean transportados a lo largo de la cadena respiratoria y que se produzca la unión de un fósforo P con el ADP, para formar ATP, molécula imprescindible para la formación de energía. Por otro lado, la coenzima Q10 es un potente antioxidante, y como lípido se encuentra en la fracción grasa de los alimentos. Se puede encontrar en casi todos los tejídos, especialmente en los de mayor actividad metabólica y una elevada demanda energética como el corazón, músculo, riñón y cerebro.  Que significa ésto, que al interrumpir la formación de colesterol, también interrumpimos la formación de coenzima Q10, por lo que si la función de las estatinas es disminuir el colesterol para evitar ataques cardíacos, conseguimos como colateral,  comprometer el funcionamiento del corazón.    
   
  Si tenemos que bajar el colesterol, ya hemos visto en otros post, como hacerlo, si depositamos nuestra esperanza en una pastillita como es la estatina, creo que sería conveniente saber que no siempre es oro todo lo que reluce, y es mejor saber sus efectos secundarios.

  Parece ser que en estudios realizados con el uso de estatinas, en comparación con un placebo, se aumentó el riesgo de cáncer en un 25%, en el grupo de las estatinas; y un estudio publicado en 2006, encontró un mayor riesgo de muerte en pacientes con insuficiencia cardíaca. Se pueden encontrar muchos estudios en éste sentido.

   Por otro lado hay datos, que pasan más desapercibidos, que indican que niveles  elevados de triglicéridos están relacionados con un mayor riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular, y como todos sabemos, su fabricación en el hígado obedece a un exceso de carbohidratos en la dieta. 

    Lo que quiero poner de manifiesto, es que muchas veces es considerado el colesterol como el culpable, de enfermedades cardíacas, y cerebrovasculares, pero en estudios realizados a la población más adulta parecen indicar lo contrario, pues el colesterol induce un efecto protector, aumentando la esperanza de vida en comparación con la personas de colesterol más bajo, quienes por otro lado tienen mayor probabilidad de morir de cáncer y tener más enfermedades mentales. Quizás se deberían mirar las cosas desde otra perspectiva y no caer en la visión simplista del colesterol. Tal vez, habría que señalar a  los trigliceridos y la lipoxidación del LDL, cómo los auténticos culpables, en la formación de la aterosclerosis. 
  Sabemos que niveles altos de azúcar en sangre (glucosa o fructosa) pueden dañar a los tejídos a través de la formación de productos de glicación avanzada, pudiendo afectar al colesterol LDL mediante  un proceso de lipoxidación, que genera productos que pueden ser especialmente aterogénicos. 

  Pero, conviene saber que no todos los productos de glicación avanzada (AGE) y lipoxidación se generan en el interior del organismo, de forma exógena podemos recibir buena cantidad de ellos por medio de los alimentos. El cocinado a altas temperaturas, el recalentado, los fritos, el almacenado (después del cocinado), son grandes productores de AGE y ALE (productos de lipoxidación avanzada). Quizás si prestamos más atención a éstos detalles podamos, tener una mayor ventaja, en la lucha contra éstas enfermedades , que cada vez parecen tener mayor incidencia en la población.









lunes, 26 de noviembre de 2012

EL COLESTEROL Y LAS GRASAS SATURADAS


    Siempre que se habla del colesterol, se le considera como el malo de la película, pero la realidad del colesterol es otra totalmente distinta, que poco tiene que ver con el papel que se le ha otorgado de villano. Además, siempre se le asocia con un compañero de fechorías, y  precursor, me refiero a las grasas saturadas. Ellos dos, han sido señalados, por la moderna medicina, como los culpables de la gran mayoría de enfermedades que azotan el mundo civilizado. Las enfermedades cardíacas, e incluso el propio cáncer, parecen ser las consecuencias de traídas de su mano.


  Pero, es importante saber, que el cuerpo puede fabricar el colesterol que necesite, aún siendo mínimo el consumo de grasas. Es por ello que las dietas basadas en un bajo consumo de éstas suelen tener poca incidencia en los niveles circulantes de colesterol. Pero la pregunta que habría que hacerse es ¿por qué, el cuerpo lo fabrica, en exceso? No creo que el cuerpo se dedique a producir una sustancia con el fin auto-perjudicarse, y lo que ocurre es más bien lo contrario. En realidad, cuando el colesterol aumenta de forma ostensible es porque no le queda más remedio. Me explico. Cuando nuestra alimentación es pro-inflamatoria, el cuerpo produce colesterol, para paliar los perjuicios causados por dichos alimentos. ¿Cuáles son éstos alimentos que producen inflamación? principalmente las grasas oxidadas, las grasas trans, los niveles altos en glucosa y fructosa en sangre, la elevada relación de los omega-6 con los omega-3, aditivos alimentarios, etc, etc. Es decir, los modernos hábitos culinarios, que poco o nada tienen que ver con nuestra alimentación paleolítica. Si las grasas fuesen las culpables de los males que padece hoy en día del ser humano, creo que ya nos habríamos extinguidos hace miles de años, pues su consumo fue muy elevado en aquel entonces. Pero, no nos  extinguimos por aquél entonces, sino todo lo contrario, se contaba con el esplendor de un organismo perfectamente adaptado para la supervivencia, y sin los múltiples achaques a los que hoy en día tan acostumbrados estamos. De hecho, no entiendo como con una alimentación tan rica en grasa saturada y colesterol, como la de los Masái, los Inuit o Esquimales,  no hallan entrado en los anales de los pueblos más aquejados por enfermedades coronarias,  cáncer y demás enfermedades que por desgracia todos conocemos, porque en realidad, ocurre exactamente lo contrario. Por otro lado, si fuese tan mala, no creo que en la leche materna, el 50 % de la grasa total de la misma provenga de la saturada, y sea tan rica en colesterol.




  El colesterol, considerado injustamente como el villano de la película, ha sido perseguido, masacrado y aniquilado, pero una vez hecho ésto, la situación de nuestra salud no ha mejorado, y parece relacionarse esa bajada de colesterol con un peor pronostico, pero aún así, siguen apareciendo multitud de medicamentos diseñados para reducirlo. De hecho es uno de los negocios más fructíferos, que existen, moviendo miles de millones de euros anualmente, por ejemplo el Lipitor, de Pfizer,  es el medicamento más vendido de la historia, pero dejando de lado el oscuro negocio de la venta de medicamentos, el colesterol ejerce importantes funciones dentro de nuestro propio organismo, de hecho es necesario para la formación del tejido nervioso, siendo fundamental para el funcionamiento del cerebro, puesto que forma parte de las conexiones sinápticas entre las neuronas. Además existen diversos estudios que relacionan un bajo colesterol, con un aumento de comportamientos suicidas y violentos. También, el colesterol es necesario para la formación de la bilis, con la que posteriormente se emulsiona las grasas de los alimentos, y  se absorben las importantísimas vitaminas liposolubles A, D, E y K.



  Cuando se toman  medicamentos contra el colesterol, hemos de considerar, no solamente la relativa poca eficacia que muestran contra las supuestas enfermedades a las que pretende combatir, sino que además interfieren en la formación de la vitamina D y la coenzima Q10. Mientras que la primera, es fundamental para la fabricación de las hormonas sexuales testosterona (hombres) y estrógenos (mujeres) la segunda, la coenzima Q10, es fundamental para la formación del ATP (molécula que acumula la energía necesaria, para realizar todas funciones del cuerpo), por lo tanto órganos que necesitan una gran cantidad de la misma,  como el corazón, el cerebro, el hígado, los riñones y músculos se ven seriamente afectados. 

  Resumiendo, si en alguna analítica de sangre, nos encuentran un colesterol por encima de 200, no hemos de preocuparnos por la cifra en sí, sino por lo que indirectamente puede estar indicándonos, y es que  nuestra alimentación  nos está  INFLAMANDO, y dicha inflamación es la que realmente está ocasionando un daño en nuestro organismo que trata de ser reparado con el aumento del colesterol. No matemos al mensajero creyéndole el culpable, porqué él solamente trata de poner arreglo a los desajustes que están causando nuestros hábitos. De hecho el colesterol es uno de los antioxidantes más potente que tenemos, forma también parte del sistema inmunológico, destruyendo miles células cancerígenas todos los días.
 

   Miremos detenidamente la composición de nuestra dieta, pues en ella encontraremos alguno de los culpables. Y como ya dije al principio, los alimentos más reactivos, y por lo tanto más capacitados para producir inflamación y por ello un daño real en nuestras arterias y el resto de nuestro organismo no son otros que los azúcares (el exceso de hidratos de carbono como cereales, harinas, etc), la fructosa, los aceites oxidados (cuanto más poliinsaturado sea, mayor posibilidad de oxidación), grasas trans, aditivos alimentarios, cloro del agua, el tabaco, el alcohol, y en general, toda alimentación procesada, pues es susceptible de producir inflamación. Pero también el estrés y la obesidad pueden del mismo modo conseguir aumentar los niveles de colesterol en sangre.


  No nos preocupemos tanto por la cantidad de colesterol que circula por nuestro cuerpo, hay algo mucho más peligroso, y son los niveles altos de glucosa (o peor aún, de fructosa), pues ellos pueden posibilitar una mayor cantidad de productos de glicación avanzada (entrecruzamiento de glucosa y proteínas), que es lo que puede causar endurecimiento de las arterias, envejecimiento prematuro, diabetes, disfunción renal, e insuficiencia cardíaca. Por otro lado los niveles más alto de colesterol en personas mayores, está relacionado  con una mayor probabilidad de supervivencia, que aquellos que lo tienen más bajo. Así pues, la próxima vez que a un familiar nuestro le receten estatinas para reducir el colesterol, pensemos más en los perjuicios que en los supuestos beneficios.