Mostrando entradas con la etiqueta cortisol. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cortisol. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de junio de 2014

SENSIBILIDAD A LA INSULINA Y RENDIMIENTO FÍSICO

   Este post podría ser perfectamente la segunda parte del post anterior  donde hablé de la flexibilidad metabólica (aquí), por tanto, vamos a profundizar algo más en este tema y ver como salud y rendimiento físico están entrelazados fuertemente. 

  Siempre he tenido una especial inquietud por todas aquellas patologías englobadas en lo que se conoce como "síndrome metabólico" y que pueden enumerarse principalmente en las siguientes características:

sábado, 26 de abril de 2014

PAUTAS PARA ADELGAZAR IV. MEJORA DE LA COMPOSICIÓN CORPORAL

     Bueno, si nos implicamos con las pautas de los anteriores posts, y la voluntad no se "tuerce"..., podríamos llegar, con el tiempo, a ese punto fantástico en el que nos podríamos empezar a preocupar ya no tanto por la salud sino por la forma de mejorar la composición corporal, y no es que hasta este momento no lo hayamos hecho, pero ahora estaremos en esa situación donde el aspecto estético podría empezar a tomar un mayor protagonismo. Nuestra salud mejorada sin duda por todos los kilos perdidos, no debería erigirse ahora como el protagonista principal de nuestros esfuerzos, aunque nunca se pude bajar la guardia en esta última cuestión.

   "Hay muchas dietas con las que se podría perder peso fácilmente, (también la salud, no lo olvidemos) y aunque esta pérdida rápida puede ser un incentivo para lograr una mayor implicación por nuestra parte, una vez llegados al estancamiento, ¡QUÉ LLEGAREMOS!, la motivación que nos mantenía firmes y decididos en la consecución de nuestros objetivos desaparecerá de un plumazo. Pero es cierto que tomarse las cosas con calma puede generarnos  serias dudas sobre la eficacia del lo que estamos haciendo al no percibir transformaciones contundentes, y claro, en estas circunstancias mantener una voluntad decidida se vuelve una labor complicada.

martes, 25 de febrero de 2014

PERSIGUIENDO UN SUEÑO

   No hay nada bueno y nada malo en las hormonas, ellas simplemente regulan nuestra homeostasis en función de las circunstancias. En este caso, el hipotálamo podría ser considerado como el director central que regula y procesa la información de los diferentes tejidos periféricos y orquesta una respuesta coordinada y armoniosa con el fin de establecer un equilibrio que asegure la vida.

   Pero en muchas ocasiones, el sonido estridente provocado por la dominancia de una o varias hormonas sobre el resto, procura una melodía para nada armoniosa que nos lleva a culpabilizar a los causantes de este desagradable estropicio. Pero no debería existir culpa a quien no tiene intención de dañar, el simple descollar de algunas de ellas tiene como misión evitar que la melodía de la vida se apague progresivamente, tratando de mantener el normal desempeño de las funciones orgánicas, aunque el resultado pueda parecer, a priori, desalentador.

miércoles, 12 de febrero de 2014

SOBREENTRENAMIENTO Y PÉRDIDA DE PESO

    Este post puede ser considerado como la continuación del anterior. Muchos de los que me leéis habitualmente sabéis la importancia que le doy a un tipo de entrenamiento del que la gran mayoría de la gente suele rehuir (principalmente aquellos que se encuentran enfocados en el fitness o el culturismo), me refiero al aeróbico prolongado de moderada intensidad. El temor, ampliamente extendido, a perder masa muscular cuando uno se ejercita de este modo, hace que se tienda a buscar un alto grado de definición utilizando con exclusividad la dieta y el entrenamiento anaeróbico, y esto podría ser también adecuado, pero sin ciertos matices podríamos encontrarnos en un camino equivocado.

   No es infrecuente observar como muchos de los amantes del aeróbico prolongado exhiben un físico fino en su conjunto, pero examinados de cerca, algunos presentan una baja calidad muscular y un porcentaje de grasa corporal algo elevado (por decir algo suave). Está claro que no siempre es así, y también los hay muy definidos y con buen tono, pero qué casualidad que estos suelen ser los menos y los que mejor rendimiento físico presentan. Bueno, esto que percibo yo, seguro que también lo habréis podido observar vosotros, y si no, sólo tenéis que ver alguna de las emotivas clases de spinning que suelen impartirse en cualquier gimnasio o simplemente ver una carrera popular. No critico con ello ninguna de las dos actividades, pero es cierto que ver mes tras mes a los mismos y entusiastas corredores o ciclistas manteniendo el mismo físico, es motivo más que suficiente como para replantearse su utilidad, al menos en lo que a pérdida de peso se refiere (aunque no todo es perder peso, ¿no?). Pero que duda cabe,  que cuando uno contempla con igual dedicación a los entusiastas del hierro, el mismo panorama suele apreciarse. En este caso abundan cuerpos voluminosos que al ser observados con detenimiento se aprecia una masa muscular incipiente recubierta de una buena cantidad de grasa subcutánea. Pero con el paso del tiempo este físico suele mantenerse con muy poca variación. ¿Entonces?.

    Esta es la pregunta clave, ¿qué se supone que debemos hacer?. La respuesta: jugar con nuestras hormonas, o mejor dicho, evitar la dominancia de las implicadas en el catabolismo y la ralentización del metabolismo y empujar a las encargadas del anabolismo y el aumento del gasto para que adquieran una mayor relevancia. Al final estamos hablamos de cortisol, hormonas tiroideas, testosterona y hormona del crecimiento (entre otras)

  Siempre tendemos a considerar el cortisol como la hormona villana, y en cambio, la testosterona y la hormona del crecimiento como las salvadoras, pero esta simple reducción nos lleva a cometer errores de apreciación. Ni el cortisol es sumamente malo ni la testosterona y hormona del crecimiento son la panacea para todo, de hecho, aquellos que tratan de mantener artificialmente sus beneficios podrían obtener por contra efectos deletéreos en la salud (aquí), (aquí), (aquí), (aquí), (aquí),(aquí). En el post anterior hablamos de la relación inversa entre los niveles de cortisol y testosterona, de tal forma que el aumento del primero produce la disminución del segundo (también inhibe la hormona del crecimiento). Sabemos, por poner un ejemplo, que en la obesidad se produce de forma "natural" un aumento de las concentraciones de cortisol y por contra la testosterona y la hormona del crecimiento se encuentran disminuidas. La explicación a este fenómeno ya vimos que puede estar provocado por la excesiva conversión de testosterona en estradiol (por la enzima aromatasa ampliamente expresada en tejido adiposo) además esta última ejerce un mecanismo de retroalimentación negativa a nivel hipotalámico que impide la segregación de GnRH y disminuyendo, por tanto, la producción de hormona luteinizante a nivel hipofisario y consecuentemente regulando a la baja la producción de testosterona por las células leydig en los testículos.


(Foto obtenida de http://www.nutridesk.com.au/)

   
 Significa esto, que una dominancia del cortisol plasmático tendrá las siguiente consecuencias:
  • Descenso de la testosterona al inhibir la gonadotrofina (no interesa reproducción)
  • Estimulación de la somatostatina (contraria a la HG) e inhibición de la hormona del crecimiento. 
  • Reducción de IGF-1, que es un factor anabólico que es estimulado por la propia hormona del crecimiento.
  • Ralentización del metabolismo al inhibir directamente las secreción de la hormona estimulante del tiroides (TSH), e impidiendo además que la hormona T4 (inactiva) se transforme en T3 completamente activa, al suprimir la acción de la enzima 5'deiodinasa encargada de ello.
  • Aumento del catabolismo muscular y disminución de la síntesis de proteínas. El transporte de aminoácidos al hígado tendrá como función principal crear nueva glucosa (gluconeogénesis).
   Pero los efectos del cortisol no deben ser considerados como extremadamente nocivos, también produce una rápida movilización de los lípidos acumulados con el fin de poder ser utilizados en la obtención de energía, además los niveles plasmáticos de glucosa elevados que ella propicia, asegura que tampoco falte este sustrato; aunque en realidad, su menor consumo por parte de la células musculares y/o adiposas sugiere su preservación para el cerebro (principalmente en situación de ayuno). Además actúa como antiinflamatorio, algo importante para mediar en caso de traumatismo, infección, cirugía, etc, evitando una sobrereacción del sistema inmunológico. Resumiendo, su función es preparar al organismo para una situación crítica eliminando toda actividad que pueda ser considerada superflua para dicho fin.

    Bueno, ¿y todo este rollo para qué?. Cuando tratamos de adelgazar manteniendo la masa magra debemos entender que debe existir un equilibrio entre los factores anabólicos y catabólicos, premisa fundamental para que se produzca la tan ansiada supercompensación. Pero un exceso de factores estresantes, y no exclusivamente motivados por el propio entrenamiento, pueden llevar la balanza justamente al lado opuesto a nuestras pretensiones. La obesidad, el estrés psicológico o emocional, una dieta restrictiva o poco nutritiva, o cualquier tipo de patología previa, suponen ya un gravamen, antes incluso de coger una misera mancuerna. Ahora, sin tener en cuenta lo anterior, nos lanzamos entusiasmados al entrenamiento, hasta que pasados 6 o 7 meses, percibimos no solamente que nuestro físico no ha mejorado ni un ápice, sino que nos encontramos terriblemente exhaustos, con las articulaciones ligeramente doloridas, el rendimiento disminuido, algo más de grasa en la zona abdominal  y además nos hemos resfriado varias veces...,entonces, ¿qué se supone que puede ser mejor para conseguir un físico pulido, musculado y altamente funcional...?, ¿el entrenamiento aeróbico prolongado de moderada intensidad o tal vez los entrenamientos de alta intensidad?. La respuesta es: ambos, pero en su justa medida.

   El entrenamiento aeróbico de moderada intensidad debe ser de moderada intensidad, esto no es una perogrullada, hay  quienes realizan una clase de spinning y en lugar de centrarse en la mejora del sistema aeróbico permanecen la mayor parte obteniendo la energía de la glucolisis anaeróbica..., sus caras exhaustas, así lo denota. Lo mismo puede observarse con muchos corredores populares. Además, para propiciar un mayor uso de lípidos como fuente de energía se debe procurar que los niveles de glucosa en sangre se encuentren bajos, y lo mismo ocurre con los niveles de insulina. Pero una simple comida rica en carbohidratos horas previas a nuestro evento deportivo reducirá enormemente el uso de las grasas como fuente de energía y máxime si las intensidades empleadas son tan elevadas que lo que se está fomentando es la "quema" de glucógeno en lugar de los ácidos grasos plasmáticos o triglicéridos intramusculares. Tampoco ayuda en este sentido las bebidas energéticas consumidas durante el ejercicio, ¿acaso son necesarias?, es posible que puedan tener "cierta utilidad" para todos aquellos que pretenden mejorar su rendimiento en periodo competitivo, pero la gran mayoría de los que entrenan lo hacen por fines distintos al del aquellos desaconsejándose su uso, máxime si nuestra prioridad está centrada en la quema de grasas. Hemos de entender que muchas de estas bebidas vienen cargadas de azúcares lo que automáticamente desviará nuestro metabolismo hacia la oxidación de este sustrato. Por otro lado, para lograr la oxidación eficaz de las grasas necesitamos un aumento de la capacidad mitocondrial, algo que solo se desarrolla cuando las fibras rojas tipo I son entrenadas adecuadamente. Cuanto mayor sea la cantidad y calidad de estas centrales eléctricas, mayor posibilidad habrá de oxidarlas completamente. Pero cuando aumentamos dramáticamente la intensidad del entrenamiento, además de producir un desplazamiento en la oxidación del sustrato energético,  estaremos propiciando incrementos en los niveles de cortisol. Esto en principio es normal, pero si día tras día nos empeñamos en estar forma de trabajar, acabaremos manteniendo niveles anormalmente elevados de esta hormona. Esto tiene una serie de consecuencias, entre las que destaca, como ya hemos visto, el catabolismo muscular, la redistribución de las grasas concentrándose en la zona abdominal, menor síntesis de glucógeno, aumento de la glucosa hepática, resistencia a la insulina y disminución de la tasa metabólica. Todo esto nos imposibilita para poder seguir adelgazando con eficacia.

  Pero los que prefieren el entrenamiento HIIT como la mejor forma de definir y mantener una masa muscular adecuada, podrían obtener los mismos pobres resultados. No es de extrañar; tanto los HIIT, como las rutinas convencionales de pesas, podrían estar abusando drásticamente de las intensidades elevadas, y disparando con ello los niveles de cortisol de manera permanente. Las superseries, series gigantes, series descendentes y los mínimos tiempos de descansos entre series son recursos ampliamente utilizados como forma de aumentar la intensidad de entrenamiento. Pero, cuando diariamente nos movemos dentro de esta dinámica, no tardaremos en apreciar, en primer lugar, una ralentización de los progresos y posteriormente un estancamiento. Esta pérdida de rendimiento es la antesala del sobreentrenamiento. Si a esta elevada intensidad le añadimos además entrenamientos prolongados los resultados negativos serán más evidentes.


  Creo finalmente que cualquier rutina enfocada en el rendimiento y en la mejora de la composición corporal debe utilizar ambos sistemas pero en las intensidades adecuadas. El aeróbico moderado debe ser ejecutado en unas pulsaciones que oscilen de modo prioritario entre las 120-140. No quiere decir que no se deba abondar dicho rango bajo ningún concepto, pero por regla general será donde permanezcamos la mayor parte del tiempo (hablamos de pérdida de tejidos adiposo y mejora mitocondrial). Mientras que los ejercicios realizados con resistencias deben trabajar con intensidades elevadas, pero no de manera constante con intensidades extremadamente altas. Pensamos que llegar al fallo, o incluso más allá, constituye la forma más precisa para lograr la tan ansiada hipertrofia, pero esto suele ser así cuando se aplica de manera muy esporádica.

   La mayoría de las personas que empiezan a entrenar deberían huir de las altas intensidades, máxime si presentan un marcado sobrepeso; tal vez después de esa mejora mitocondrial procurada por el entrenamiento aeróbico de moderada intensidad se podría valorar introducir algunos cambios. Lógicamente sin una dieta adecuada, que será moderada en carbohidratos (con preferencia por fuentes vegetales y limitada en cereales), no se podría propiciar eficaz pérdida de peso. Pero la tendencia a disminuir las grasas de la dieta puede impactar negativamente en nuestros intereses al aumentar la lipogénesis de novo y utilizar las proteínas como fuente de energía alternativa.

  El aumento de la masa muscular debe ser también una necesidad para facilitar la pérdida de peso, por ello debemos considerar la alta intensidad como un veneno que en muy pequeñas dosis puede resultar extremadamente productiva pero un exceso de la misma llevará nuestro tándem cortisol/testosterona a la zona catabólica. Nuestros entrenamiento con pesas debería huir de manera habitual de los entrenamientos extenuantes, solamente aquellos con un bajo porcentaje de grasa corporal y una capacidad física fuera de toda duda podrían, tal vez, realizar un mayor número de entrenamientos de este modo, pero aún así sigo teniendo mis serias dudas.

   Por tanto, los entrenamientos deberían ser de manera habitual breves, sobre los 45 minutos o menos (matizable), y no deberíamos llegar al fallo, se manejarán kilos altos y un número de repeticiones no muy elevadas (entre 5 y 10), dejando siempre en la "recamara" al menos una o dos más. Tampoco es productivo un número elevado de series, hablaremos en otro post de ello. Este tipo de entrenamiento logrará mantener elevados los niveles de testosterona, y precisamente por este motivo haremos que esta hormona juegue a nuestro nuestro favor, facilitando una eficaz pérdida de peso al estimular la lipólisis de la grasa visceral (productora de cortisol a nivel local), e impidiendo que los triglicéridos de las lipoproteínas circulantes entren en el adipocito al inhibir la lipoproteína lipasa. Por todo lo expuesto niveles elevados de esta hormona se convierte en un prioridad no solo por los aumento de masa muscular que ella propicia sino también por su marcado efecto lipolítico.







sábado, 1 de febrero de 2014

DIETA ALTA EN GRASAS, MEJOR SI NO TIENES ESTRÉS

    Hace poco leí un artículo que relacionaba la grasa de tipo abdominal con el consumo de grasas de la dieta (aquí). Bueno, en principio tampoco le di excesiva importancia, pero es cierto que siempre que leo algo que no me cuadra intento ver hasta que punto puede haber, aunque solo sea de manera parcial, algo de verdad en ello. Además también sé que muchas personas dentro del entorno paleo que siguen una dieta alta en grasas o cetogénica han manifestado "problemas" con niveles excesivos de colesterol. Pero realmente, ¿podría causar problemas de salud una dieta alta en grasas?, en principio, la gran mayoría no deberían manifestar daño alguno, además en determinados casos estas dietas pueden ser la herramienta más adecuada para perder kilos, incluso en casos difíciles, pero es cierto que no todo el mundo responde del mismo modo...

domingo, 29 de diciembre de 2013

LA INFLAMACIÓN, NEXO COMÚN ENTRE LA OBESIDAD Y LA DISBIOSIS INTESTINAL

    El Síndrome Metabólico engloba una serie alteraciones metabólicas que expresan en su conjunto una mayor predisposición a padecer enfermedades cardiovasculares y/o diabetes II. El cuadro generalmente comprende las siguientes alteraciones:
  • Obesidad, principalmente de tipo central y visceral.
  • Hipertensión arterial.
  • Resistencia a la insulina.
  • Bajos HDLs.
  • Elevación de los triglicéridos.

martes, 3 de diciembre de 2013

ESTRÉS, CORTISOL Y OBESIDAD




   La relación que existe entre el estrés y la obesidad es mucho mayor de lo que en un principio nos podríamos imaginar. Generalmente, ante una situación comprometida o estresante el cuerpo aumenta la producción de ACTH (corticotropina) y de cortisol, la cual a su vez propicia una mayor liberación de glucosa por parte del hígado (gluconeogénesis) y de ácidos grasos procedentes del tejido adiposo, de este modo contamos con los suficientes sustratos energéticos para hacer frente a dicha situación; una vez resuelta, los niveles volverían a la normalidad. Pero cuando la situación estresante es mantenida en el tiempo se propiciaría una serie de alteraciones que podrían llevarnos de cabeza, en primer lugar, al sobrepeso y luego más tarde a la obesidad, la cual, además tiene la capacidad de retroalimentar dicho estado. Efectivamente, ante una situación estresante los niveles de cortisol segregados suelen ser proporcionales a la cantidad de tejido adiposo que se posea, resultando muy difícil salir de esta espiral una vez alcanzado un cierto sobrepeso, como veremos a continuación.

sábado, 23 de noviembre de 2013

EL AYUNO INTERMITENTE

    El ayuno en la paleodieta, puede ser considerado, por muchos, como una pieza fundamental que mejora los de por sí ya positivos efectos de una alimentación ancestral. Es cierto, los beneficios del ayuno intermitente son incuestionables en la mejora de determinados parámetros de la salud, entre los que destacaría lo siguientes:
  • Uso efectivo de los ácidos grasos.
  • Mayor sensibilización a la insulina y por tanto menores niveles de esta hormona en sangre.
  • Menor producción de especies reactivas de oxigeno.
  • Aumento de la hormona del crecimiento.
         La implementación de los intermittent fasting (IF) suele ser llevado a cabo con cierto entusiasmo por todos los seguidores de la paleodieta, siendo considerada como uno de los pilares básicos en los que se asienta esta "primitiva" forma de alimentarse. Pero como toda herramienta, yo así la considero, debe ser empleada, sino con cierta precaución, sí al menos con un conocimiento exacto del alcance real que puede tener para cada uno de los que deciden llevarla a cabo.

martes, 4 de junio de 2013

RESUMEN DE CONCEPTOS SOBRE LA OBESIDAD

Bueno, vamos a repasar las ideas más importantes de los últimos post sobre el tema de la OBESIDAD para tratar de no perdernos.

-LOS DISRUPTORES ENDOCRINOS SON SUSTANCIAS QUE PUEDEN ESTAR EN EL MEDIO AMBIENTE Y EN LOS ALIMENTOS QUE ACTÚAN DE DOS MODOS: ACOPLÁNDOSE A LOS RECEPTORES DE NUESTRAS PROPIAS HORMONAS IMPIDIENDO SU FUNCIONAMIENTO CORRECTO, O BIEN DAÑANDO O DESTRUYENDO LAS MITOCONDRIAS CELULARES.

-DE LOS PRINCIPALES DISRUPTORES QUE SON CONSIDERADOS OBESOGÉNICOS SE ENCUENTRAN LA GINESTEÍNA, EL BISFENOSL-A, DERIVADOS DEL ESTAÑO, FTALATOS Y EL DIETILESTILBESTROL. 

viernes, 24 de mayo de 2013

ENTENDIENDO UN POCO MÁS EL HIPOTIROIDISMO II

  Los niveles elevados de CORTISOL pueden obedecer a las siguientes causas:

  -Estrés crónico.
  -Embarazo.
  -Desequilibrios de la glucosa.
  -Resistencia a la insulina.
  -Infección.

   El cortisol,  tiene la capacidad de reducir la cantidad de hormonas tiroideas circulantes. Los niveles elevados de cortisol, (al igual que la inflamación), disminuyen la conversión de la hormona T4 a la T3 y  causan disfunción de la HIPÓFISIS, dando lugar a una menor producción de tiroxina (T4)

lunes, 13 de mayo de 2013

FACTORES LIMITANTES DE LA TESTOSTERONA

Son muchos los aspectos que pueden influir en los niveles circulantes de testosterona en el cuerpo, y ésto es algo importante para tratar de mantener ésta hormona en los niveles adecuados. La testosterona siempre ha sido considerada como la responsable del aumento de los rasgos viriles en el hombre, como pueden ser el aumento de fuerza y masa muscular, desarrollo de los órganos sexuales, la producción de esperma, la densidad osea, el aumento de vello corporal y actitudes más competitivas, entre otras. En contraposición a ésta hormona nos encontramos su referente femenino, el estrógeno. El estrógeno es la hormona encargada del desarrollo de senos y caderas, de la disminución del bello corporal y las  cuerdas vocales, así como, de una actitud más maternal.

  En el hombre puede haber una pequeña parte de estrógeno, y en la mujer una pequeña parte de testosterona, ésto incluso puede ser positivo para ambos, pero existe la posibilidad de desequilibrio cuando esas hormonas tienden a la igualdad, es decir cuando en el hombre la testosterona disminuye y el estrógeno aumenta y en la mujer todo lo contrario, cuando disminuye el estrógeno y  aumenta la testosterona.

lunes, 1 de abril de 2013

¿CUÁNDO ABANDONAR UNA DIETA LOW CARB?

   El equilibrio del cuerpo humano impone el consumo de una serie de sustratos energéticos en su justa medida..., la pregunta del millón sigue siendo la proporción exacta. Pero como vimos en el tema de la flexibilidad metabólica, decantarnos por un macronutriente en lugar de otro puede tener una serie de consecuencias; el ser humano necesita hidratos, proteínas y grasas, no somos ni carnívoros puros ni vegetarianos, el acercarse a cualquiera de éstos dos extremos sin presentar ningún problema no implica necesariamente que ése sea el camino más adecuado. No hemos de dejarnos engañar por nuestra capacidad adaptativa o flexibilidad metabólica, para obtener unas conclusiones que pueden ser erróneas.

    El ser humano puede llevar una dieta cetogénica durante meses e incluso años sin mostrar por ello ningún signo de desgaste, o por el contrario, alimentarme exclusivamente de vegetales y no "resentirse" por ello. A donde quiero llegar con todo ésto, es que el hombre se puede mover con relativa facilidad con un consumo ampliado de cualquiera de los sustratos energéticos más importantes, pero creo poder afirmar que no es lo más adecuado.

jueves, 21 de marzo de 2013

INSULINA Y CORTISOL. LAS CARTAS ESTÁN ECHADAS

Ayer hablamos de la insulina, y vimos como solo afecta a los transportadores GLUT-4, que son los situados en las membranas celulares del tejido adiposo y muscular, de tal forma que ante un aumento de los niveles de glucosa en sangre propiciado por comidas ricas en hidratos de carbono, la insulina promoverá su despeje a los tejidos que mejor la pueden tolerar; hasta aquí ningún problema, digamos para entendernos que un exceso de azúcares en sangre es eliminado por la insulina introduciéndolos en dichos tejidos, una vez en ellos las alternativas de la glucosa son muy pocas: o es oxidada para obtener energía o es convertida en grasa, así de sencillo, lo que significa que si eres un deportista y te mueves con frecuencia, puedes "quemar" ese combustible que va entrando a tus músculos, y posiblemente no tengas mayor problema, al menos mientras el resto de tu sistema hormonal funcione correctamente, y tu musculatura sea consistente. Otra cosa será cuando bajes la intensidad de los entrenamiento o simplemente cuando vayas envejeciendo; en éstos casos si no modificas esos hábitos seguramente los problemas que no habías tenido antes comenzarás a tenerlos.

sábado, 16 de marzo de 2013

VALORES ELEVADOS DE COLESTEROL Y CREATININA EN SANGRE

   Ayer vimos como por causas indirectas nuestros niveles de COLESTEROL en sangre pueden ser más alto de lo normal, de hecho existen personas que al comenzar con la paleodieta, en lugar de disminuir su colesterol, lo aumentan. Ésta "anomalía", puede tener diversas explicaciones, que yo resumo en las siguientes:

-Aumento del ESTRÉS.- Donde se podría englobar las siguientes causas: dieta muy baja en hidratos de carbono o cetogénica, ayunos intermitentes, entrenamientos de alta intensidad, así como el estrés psicológico o emocional, al elevar los niveles de CORTISOL.

viernes, 15 de marzo de 2013

PALEODIETA, CORTISOL Y ENTRENAMIENTOS DE ALTA INTENSIDAD


   Quizás soy bastante reiterativo con el tema del estrés y el cortisol, pero creo percibir una tendencia bastante marcada que se está produciendo con el seguimiento de la paleodieta.

   Por regla general, el perfil de quien se acercan a la paleodieta muestra claramente una tendencia a la realización de actividades deportivas, con una clara preocupación por mantener un peso corporal adecuado y enmarcado dentro de un estilo de vida más saludable.

   Pero en éstos fines tan loables a veces se introducen elementos distorsionadores propios del ser humano, entre los que destaco la tendencia a resultados rápidos. Y es en éste sentido donde me preocupa la asociación de pérdida de peso, dietas cetogénicas, ayunos y entrenamientos de alta intensidad.

martes, 1 de enero de 2013

LA VERDADERA HISTORIA DEL ÁCIDO PALMÍTICO



    Si nos vamos a la Wikipedia y miramos la definición de ÁCIDO PALMÍTICO nos encontramos que se trata de "es un ácido graso saturado de cadena larga, formado por dieciséis átomos de carbono siendo el principal ácido graso saturado de la dieta, siendo el más abundante en las CARNES, GRASAS LÁCTEAS (mantequilla, queso y nata) y en ACEITES VEGETALES como el aceite de coco y de palma"-continuamos- "Es el ácido graso menos saludable pues es el que más aumenta los niveles de colesterol en la sangre, por lo que es el más ATEROGÉNICO" - lo que vine a continuación me resulta gracioso- "Durante la Segunda Guerra Mundial se usaron derivados del ácido palmítico para la producción de napalm" - Vamos que más malo no se puede ser-
Pero la verdad del ÁCIDO PALMÍTICO, queda un tanto oculta. Hubiese estado bien que al hablar de ésta grasa hubiesen dicho toda la verdad, que yo expongo a continuación: Cuando consumimos hidratos de carbono estando nuestros depósitos de GLUCÓGENO muscular y hepático repletos, y con el fin de evitar que esa glucosa en sangre pueda causar trastornos metabólicos importantes, es transformada en una grasa llamada ÁCIDO PALMÍTICO. Cuando tres de éstos ácidos grasos se unen a una molécula de glicerol se convierten en TRIGLICÉRIDOS, que finalmente son envueltos junto con proteínas y colesterol para dar lugar a una macromolécula llamada VLDL, que partirá del hígado para ser utilizada como combustible o almacenada en nuestro tejido adiposo.

Pero la cosa no para aquí, cuando ese VLDL llega al cerebro el ácido palmítico contenido en él, es capaz de afectar nuestro entorno hormonal disminuyendo nuestra sensibilidad a la LEPTINA (horma de la saciedad, cuando hay mucha leptina le estamos diciendo al cerebro que tenemos mucho combustible almacenado, para que éste regule el apetito), significa ésto que aunque tengamos suficiente cantidad de energía almacenada, vamos a seguir teniendo hambre, y por tanto tendremos más deseos de comer más carbohidratos. 

Cuando seguimos ingiriendo carbohidratos, seguimos aumentando los niveles de glucosa y por tanto de insulina, lo que se traduce en que progresivamente iremos perdiendo esa sensibilidad ,nuestro hígado se convierte en resistente, luego nuestro tejido muscular y finalmente también se vuelve resistente nuestro tejido adiposo.

Una vez que nuestro organismo es completamente resistente a la insulina, el hígado fabrica VLDL a una velocidad mayor de la que puede exportar por lo que se acumula en éste órgano produciendo hígado graso. Al ser todo el cuerpo resistente a la insulina, significa que ésta no es percibida por lo que el cerebro entendiendo que no hay suficiente glucosa para los tejidos, le envía una señal a nuestras glándulas adrenales para que liberen CORTISOL, y así de éste modo aumente nuestra glucosa en sangre.

Nuestro cuerpo comenzaría a fabricar más glucosa, en un proceso de gluconeogénesis a expensas de nuestros músculos, en estos momentos nos podemos considerar diabéticos tipo II.

¿sigo?. Bueno de momento creo que es suficiente.

Ahora sí que estaría completa la definición de ÁCIDO PALMÍTICO de la WIKIPEDIA, y cuando la gente lo leyese sabría señalar al culpable real de todo éste proceso ¿no?