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jueves, 25 de septiembre de 2014

¡QUÉ VIENE LA INFLAMACIÓN!

    En el último post hablé de un misterioso personaje que tenía un papel relevante en esta película; algunos seguramente ya sabrán de quien estoy hablando, pero sin duda, todos lo conocéis porque constantemente se habla de él, me refiero al estrés.

    Es cierto que el estrés se ha convertido en el cajón de sastre al que muchos profesionales, o no, recurren para explicar casi cualquier patología moderna. No es infrecuente escuchar de cualquier dolencia, sea del tipo que sea, lo de: "eso es culpa del estrés". Pero, ¿realmente el estrés es tan atroz qué puede arrebatar la salud de una persona de un simple plumazo?, sí y no. Todos sabemos los múltiples padecimientos que el mundo sufre y ha sufrido a lo largo de la historia, simplemente debemos poner nuestra mirada en cualquier país en guerra para entender que los niveles de estrés de la población podrían ser elevadísimos, o de aquellos otros que, por desgracia, fueron encerrados en campos de concentraciones sin saber si al día siguiente seguirían vivos. Pero parece que es ahora, el momento actual, cuando más se padece las consecuencias del estrés. Es cierto que nuestra vida es compleja y ajetreada, siempre plagada de compromisos y responsabilidades, pero yo me pregunto, ¿tan dura se ha vuelto que nuestra capacidad para soportar cargas se ha deteriorado completamente?, o ¿existen otras circunstancias que nos podrían hacer más susceptibles de padecer las devastadoras consecuencias del estrés...?

viernes, 20 de junio de 2014

SENSIBILIDAD A LA INSULINA Y RENDIMIENTO FÍSICO

   Este post podría ser perfectamente la segunda parte del post anterior  donde hablé de la flexibilidad metabólica (aquí), por tanto, vamos a profundizar algo más en este tema y ver como salud y rendimiento físico están entrelazados fuertemente. 

  Siempre he tenido una especial inquietud por todas aquellas patologías englobadas en lo que se conoce como "síndrome metabólico" y que pueden enumerarse principalmente en las siguientes características:

jueves, 5 de junio de 2014

¿QUÉ ES LA FLEXIBILIDAD METABÓLICA?

    No son pocas las veces que he hablado sobre la flexibilidad metabólica (FM), pero aún así, es posible que alguien todavía no lo tenga especialmente claro. ¡Veamos!,  podemos definir la FM como la capacidad de nuestro organismo para alternar con eficacia entre los diferentes sustratos energéticos en función de las circunstancias en las que nos encontremos (de momento el concepto es impreciso, luego se aclarará más).

   Los principales sustratos energéticos son los hidratos de carbono y las grasas. Las proteínas, a pesar de cumplir funciones estructurales, inmunológicas, enzimáticas, etc, etc, también pueden, en determinadas circunstancias, ser empleados para satisfacer las necesidades energéticas, aunque esta no sea en principio su principal función (si es importante su contribucción a la gluconeogénesis)

jueves, 9 de mayo de 2013

EN BUSCA DE LA SALUD PERDIDA III

Pero después de ver esos progresos iniciales, nuestro amigo que desde entonces no ha dejado de leer temas relacionado con el estilo de vida paleo, decide comenzar con las dietas cetogénicas y los ayunos intermitentes (IF). Así de éste modo comienza a retirar progresivamente también los hidratos de carbono que provenían principalmente de la fruta y los tubérculos;  y durante 3 días a la semana, en concreto, los lunes, miércoles y viernes,  realiza ayunos de 18 horas de duración, donde la comida básicamente se compone de grasas y proteínas, a la que suele acompañar una exigua ensalada verde. Pero además en  ése mismo gimnasio al que se apuntó un tiempo atrás, imparten clases de crossfit, a las que decide también acudir. Así, de éste modo, nuestro amigo que durante toda su vida había mantenido una alimentación alta en carbohidratos, principalmente provenientes de cereales refinados y azúcares, y que además había realizado muy poco ejercicio físico durante la mayor parte de su vida, ahora por contra  realizaba una dieta cetogénica, con ayunos intermitentes y se había convertido en un entusiasta de los deportes de alta intensidad.¿Cómo creéis que se podría encontrar?, genial al principio, bien a los meses y regular un poco después. ¿Por qué?

sábado, 20 de abril de 2013

DIETA CETOGÉNICA. ME ENGORDA

Hay veces que cuando esperamos que ocurran ciertas cosas, va y sucede lo contrario, y ésto es lo que parece suceder con muchas personas que después de llevar una dieta cetogénica observan horrorizados que no solo no han perdido un solo kilo sino que han cogido varios, y no precisamente de músculo. ¿Qué es lo que puede estar sucediendo?. Se me ocurren varias explicaciones.

-1º) Recuerdo, cuando al poco de comenzar una dieta cetogénica me dijeron: "jamás te había visto tan gordo". Por aquel entonces llevaba aproximadamente un mes, o mes y medio con dicha dieta, entonces me preocupé...., en lugar de adelgazar estaba engordando. Entonces fue cuando decidí dar una vuelta de tuerca, y comenzar los ayunos, empecé con ayunos de 15 y 16 horas, hasta que llegué al poco tiempo a ayunos de 24 y 48 horas. ¿Qué ocurrió en ese momento?, que empecé a adelgazar rápidamente, diría que demasiado. Por tanto, llegué a la conclusión que solamente por comer grasa no era suficiente como para inducir un pérdida de peso.

DIETA CETOGÉNICA E INFLAMACIÓN II

   En días anteriores estuve hablando de las dietas cetogénicas y la inflamación, pero creo que es necesario aclarar un poco más éste asunto.

   Entiendo, que muchas de las personas que llegan a la paleodieta presentan un estado de salud más o menos adecuado, y lo único que pretenden es potenciarlo implementando unas pautas más naturales en su alimentación, pero otros en cambio, buscan en la paleodieta un remedio para restablecer su salud perdida, que en muchas ocasiones solo se manifiesta con ligero sobrepeso.

   Creo que realmente el problema de la salud comienza con un desequilibrio hormonal. El mantener durante tiempo unas pautas de alimentación desequilibradas puede alterar éste fino sistema que se encarga en realidad de la homeostasis del cuerpo.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

HÍGADO GRASO Y COLINA 

   El hígado graso es una enfermedad que afecta casi a un tercio de la población mundial, y suele estar asociada al consumo básicamente de alimentos muy glucémicos (glucosa, harina...), el alcohol y la fructosa, y la propia grasa. También suele estar presente en personas obesas con resistencia a la insulina o con diabetes tipo 2.

  Cuando se consume más energía de la que necesita el propio organismo, el hígado tiende a convertir dicho exceso en grasa. No todos los alimentos producen dicha necesidad acuciante, pero parece ser que cuanto más tóxico sea un alimento, más prisa se dará el hígado para transformarlo en grasa, y exportarlo fuera mismo. Éstos alimentos que pueden resultar tóxicos son los ya mencionados, alcohol, fructosa, y glucosa principalmente.




   Hasta aquí todo parece perfecto, el hígado convierte el exceso de energía en grasa y la exporta fuera, en concreto al tejido adiposo, es decir nos hace más gordos. Pero ¿qué ocurre cuando el hígado ya no puede sacar esa grasa?, pues que se acaba degenerando en lo que se conoce como Hígado Graso, es decir acumulación de grasa en el hígado. 

    En un principio, el hígado puede manejar cierta cantidad de grasa, pero la saturación del hepatocitos  produce finalmente una inflamación,  lo cual  activa las células estrelladas productoras de colágeno (también son activadas por la insulina y leptina)seguida de lesión hepatocelular y fibrosis con depósitos de tejido conectivo y remodelación de la estructura básica del hígado.

  Por otro lado sabemos que cuando se elevan los niveles de insulina, ésta estimula la lipogénesis hepática, por activación de la Acil CoA Carboxilasa, y además esta aumenta la formación de Malonil CoA que acaba bloqueando la entrada de ácidos grasos para su oxidación en la mitocondria, lo que ocasiona que se incremente los niveles de ácidos grasos libres tóxicos en el hepatocito.

  La adiponectina (recordemos que ésta es inversamente proporcional al Indice de Masa Corporal), al aumentar la oxidación hepática de ácidos grasos, tiene un efecto protector contra el desarrollo de hígado graso. Esta hormona también actuaría sobre las células estrelladas inhibiendo la progresión a fibrosis hepática. 

  Que significa ésto, que para evitar o revertir un hígado graso, tenemos varias estrategias:

   -Reducir los niveles de insulina, para evitar la lipogénesis  en el hígado, y disminuir así la formación de Malonil CoA con el fin de restaurar la normal entrada de ácidos grasos a la mitocondria para su oxidación.

    -Reducir nuestro IMC, es decir hemos de bajar de peso sí o sí, de éste modo aumentaremos los niveles de adiponectina, con lo que aumentamos la oxidación de ácidos grasos, e impediríamos la activación de las células estrelladas que contribuyen ala fibrosis del hígado.

   -Aumentar el consumo de Colina, parece ser que el hígado graso se asocia a la insuficiencia de fosfatidilcolina, necesaria para la fabricación del colesterol VLDL que elimina los trigliceridos desde el hígado. Aunque la colina puede ser sintetizada en el intestino a partir del ácido fólico, vitamina B12 y metionina (contenida en alimentos como carnes, pescados, huevos, lácteos, castañas, nueces, etc), en  éstos casos las necesidades pueden estar ampliadas,  por ello incluir alimentos ricos en colina como yema de huevo y vísceras principalmente, podría ser consecuente.

   -Eliminar los principales causantes de ésta sobrecarga: fructosa, alcohol, alimentos de elevado indice glucémicos (harinas, azúcares, cereales refinados, etc). 

    -Los excesos, como bien dice la frase, se pagan. Es decir cualquier cualquier alimento consumido que supere las necesidades reales del organismo será convertido en grasa. La única manera que tiene el organismo de manejar ese exceso de energía, venga de donde venga: hidratos, grasas o proteínas, es convertirlo en grasa.