miércoles, 12 de diciembre de 2012

HÍGADO GRASO Y COLINA 

   El hígado graso es una enfermedad que afecta casi a un tercio de la población mundial, y suele estar asociada al consumo básicamente de alimentos muy glucémicos (glucosa, harina...), el alcohol y la fructosa, y la propia grasa. También suele estar presente en personas obesas con resistencia a la insulina o con diabetes tipo 2.

  Cuando se consume más energía de la que necesita el propio organismo, el hígado tiende a convertir dicho exceso en grasa. No todos los alimentos producen dicha necesidad acuciante, pero parece ser que cuanto más tóxico sea un alimento, más prisa se dará el hígado para transformarlo en grasa, y exportarlo fuera mismo. Éstos alimentos que pueden resultar tóxicos son los ya mencionados, alcohol, fructosa, y glucosa principalmente.




   Hasta aquí todo parece perfecto, el hígado convierte el exceso de energía en grasa y la exporta fuera, en concreto al tejido adiposo, es decir nos hace más gordos. Pero ¿qué ocurre cuando el hígado ya no puede sacar esa grasa?, pues que se acaba degenerando en lo que se conoce como Hígado Graso, es decir acumulación de grasa en el hígado. 

    En un principio, el hígado puede manejar cierta cantidad de grasa, pero la saturación del hepatocitos  produce finalmente una inflamación lo cual  activa las células estrelladas productoras de colágeno (también son activadas por la insulina y leptina)seguida de lesión hepatocelular y fibrosis con depósitos de tejido conectivo y remodelación de la estructura básica del hígado.

  Por otro lado sabemos que cuando se elevan los niveles de insulina, ésta estimula la lipogénesis hepática, por activación de la Acil CoA Carboxilasa, y además esta aumenta la formación de Malonil CoA que acaba bloqueando la entrada de ácidos grasos para su oxidación en la mitocondria, lo que ocasiona que se incremente los niveles de ácidos grasos libres tóxicos en el hepatocito.

  La adiponectina (recordemos que ésta es inversamente proporcional al Indice de Masa Corporal), al aumentar la oxidación hepática de ácidos grasos, tiene un efecto protector contra el desarrollo de hígado graso. Esta hormona también actuaría sobre las células estrelladas inhibiendo la progresión a fibrosis hepática. 

  Que significa ésto, que para evitar o revertir un hígado graso, tenemos varias estrategias:

   -Reducir los niveles de insulina, para evitar la lipogénesis  en el hígado, y disminuir así la formación de Malonil CoA con el fin de restaurar la normal entrada de ácidos grasos a la mitocondria para su oxidación.

    -Reducir nuestro IMC, es decir hemos de bajar de peso sí o sí, de éste modo aumentaremos los niveles de adiponectina, con lo que aumentamos la oxidación de ácidos grasos, e impediríamos la activación de las células estrelladas que contribuyen ala fibrosis del hígado.

   -Aumentar el consumo de Colina, parece ser que el hígado graso se asocia a la insuficiencia de fosfatidilcolina, necesaria para la fabricación del colesterol VLDL que elimina los trigliceridos desde el hígado. Aunque la colina puede ser sintetizada en el intestino a partir del ácido fólico, vitamina B12 y metionina (contenida en alimentos como carnes, pescados, huevos, lácteos, castañas, nueces, etc), en  éstos casos las necesidades pueden estar ampliadas,  por ello incluir alimentos ricos en colina como yema de huevo y vísceras principalmente, podría ser consecuente.

   -Eliminar los principales causantes de ésta sobrecarga: fructosa, alcohol, alimentos de elevado indice glucémicos (harinas, azúcares, cereales refinados, etc). 

    -Los excesos, como bien dice la frase, se pagan. Es decir cualquier cualquier alimento consumido que supere las necesidades reales del organismo será convertido en grasa. La única manera que tiene el organismo de manejar ese exceso de energía, venga de donde venga: hidratos, grasas o proteínas, es convertirlo en grasa.


martes, 11 de diciembre de 2012

MOVILIZACIÓN DE LOS TRIGLICÉRIDOS DESDE EL DEPOSITO GRASO

   
  Creo que es importante conocer todos los pasos que transcurren desde la liberación de los triglicéridos del deposito graso hasta su completa oxidación en la mitocondria, para de esta manera poder enfocar, de manera racional, las mejores estrategias para inducir un aumento en la perdida de grasa.

    1.-Movilización de ácidos grasos desde el tejido adiposo. Éste proceso se inicia por el Sistema Simpático y posteriormente por la estimulación de la Hormona Sensible  Lipasa (LHS). Una vez que los receptores de adrenérgicos son estimulados principalmente por la adrenalina, se dispara una cascada de eventos, que activan finalmente la LHS. Pero también puede ser inhibida por el lactato, y la insulina.

  Por la acción de la LHS los triglicéridos del tejido adiposo, son hidrolizados, separándose los ácidos grasos (AG) del glicerol. Los primeros pueden ser liberados a la sangre o reesterificado (vuelven a convertirse en trigliceridos) con una molécula de glicerol 3 fosfato (que proviene de la degradación de la glucosa a ácido pirúvico, por tanto dependerá también de los niveles de glucosa circulante). El glicerol, que es soluble en agua, atraviesa la membrana celular y se dirige a la sangre, no pudiendo ser reutilizado.

  Durante el ejercicio, la insulina decrece inhibida por el aumento de la adrenalina, lo que incrementa la LHS, y se aumenta la lipolisis, pero a medida que que las intensidades del ejercicio aumentan (generalmente por encima del 80%), los niveles de LACTATO se incrementan y la lipolisis disminuye, es decir aumenta la reesterificación de los ácidos grasos.

  2.- Transporte de los ácidos grasos al músculo. Los ácidos grasos pueden atravesar la membrana del adipocito directamente o por medio de proteínas de membrana. Una vez en el intersticio (zona intermedia entre el adipocito y la sangre), se unen a la albúmina intersticial, para ser conducidos hasta la pared vascular,  para finalmente pasar a la sangre, donde se unen a la albumina plasmática. El 99% de los ácidos grasos se transportan por medio de la albumina, y solamente el 1% lo hace de forma libre. Con el ejercicio la concentración de AG grasos aumenta hasta casi 20 veces, por lo que se desequilibra la proporción AG/albúmina, aumentando la cantidad de AG libres que pueden volver a ser reesterificado.

    Posteriormente, atraviesan el intersticio muscular (zona intermedia entre la sangre y el músculo), donde nuevamente se vuelven a unir a la albúmina, hasta llegar a la membrana muscular donde se asociaría nuevamente sistemas transportadores o directamente por simple difusión. Una vez en el citoplasma muscular,  los ácidos grasos se unirían proteínas de unión (PUAGc), a partir de éste momento los Ácidos Grasos tienen tres alternativas:



  • Ser almacenados como Triglicéridos Intramusculares (TGIM) de forma adyacente a la mitocondria. Su número puede variar mucho en función de la alimentación y el ejercicio realizado. La mayor contribución de los mismos se realiza en ejercicios con intensidades comprendidas entre el 25% VO2 max (con un 7% ) y el 65% VO2 max (26 %), posteriormente decae su uso para aumentar el del glucógeno muscular y la glucosa plasmática.
  • Ser esterificados 
  • Ser activados para introducirlos en la mitocondria, es decir la unión del ácido graso con CoA por efecto de la enzima Acil CoA sintetasa, resultando un Acil graso CoA. La cuál para atravesar la membrana mitocondrial necesita de un transportador que es la carnitina, que funciona como un complejo enzimático (carnitina palmitoiltransferasa I, y carnitina palmitoiltransferasa a II), una vez en  la matriz mitocondrial, podría ser oxidado en en ciclo de la Beta-oxidación. Indicar que la carnitina solo es necesario para el transporte de los ácidos grasos de cadena larga, puesto que los de cadena media y corta pueden penetrar directamente la matriz mitocondrial sin necesidad de dicho transportador.


    3.-Oxidación de los ácidos grasos dentro de la mitocondria. El ciclo de la Beta-oxidación, supone la degradación del acil graso CoA, donde por cada vuelta iría perdiendo dos carbonos, hasta llegar a su completa oxidación donde se llegaría a finalmente a convertirse en Acetil CoA, que posteriormente ingresaría al Ciclo de Krebs

   Existen una serie de factores que regulan la oxidación de las grasas:


   -En primer lugar, el sistema hormonal, de tal modo que el aumento de la STH (Hormona Liberadora de Somatotropina), catecolaminas, glucagón y cortisol potencian el efecto lipolítico.


   -La intensidad del ejercicio, como ya hemos visto, a medida que aumenta la intensidad, el sustrato preferido parece ser el glucógeno muscular y en una menor medida los TGIM, esto parece ser debido al aumento del lactato, y una vasoconstricción en el tejido adiposo, lo que disminuiría los ácidos grasos en el plasma.
    -Si la intensidad del ejercicio es alta, se reclutará mayor cantidad de fibra de contracción rápida (fibra blanca) y menor de contracción lenta (fibra roja), siendo la primera la que menor capacidad tiene de oxidar ácidos grasos.

   -Por último nos encontramos otro regulador, que es la Malonyl CoA, que media en la actividad del complejo enzimático carnitina palmitoiltransferasa  I, reduciendo el ingreso de los ácidos grasos de cadena larga en la mitocondria para su oxidación. La Malonyl CoA se forma a través de una enzima, la AcetilCoA Carboxilasa, que es estimulada por los niveles de glucosa e insulina en sangre, e inhibida por el aumento en los niveles de adrenalina plasmáticos. Es decir el aumento de los niveles de glucosa e insulina estimulan la Acetil CoA Carboxilasa (ACC), por lo que habrá mayor formación de Malonyl CoA, la cual evitará el ingreso en la mitocondria de los Ácidos grasos de cadena larga, y por contra la adrenalina inhibe la formación de Malonyl CoA, por lo que no se limita el paso de los AGCL.

  De todo lo visto hasta ahora, podemos inferir algunas consecuencias, por ejemplo, para maximizar la pérdida de grasa, nuestra dieta deberá ser moderada en hidratos, para evitar la formación de Malonyl CoA. El ejercicio, se debe mantener entorno al 65%. Por otro lado, los entrenamientos que se realizan en ayunas, parecen proveer la mayor formación de TGIM, para ser utilizados posteriormente. También podemos concluir, que el uso de suplementos como la carnitina para maximizar la perdida de grasa, no parece ser la mejor opción mientras que los niveles de azúcar e insulina en sangre se encuentran elevados, pues la estimulación de la ACC, produce mayor formación de Malonyl CoA, que como hemos visto inhibe la entrada de ácidos grasos en la mitocondria.




domingo, 9 de diciembre de 2012

RESISTINA


   Siempre suelo hablar de la importancia de la VOLUNTAD, como herramienta imprescindible para conseguir las diversas metas que en mente tengamos a bien hacer, pero hoy en día sus niveles suelen estar bajo mínimo, lo que contribuye a esa tónica general de hastío con la que muchas veces no desenvolvemos en el mundo. Esa desmotivación, es la que suele estar detrás de muchos procesos degenerativos observados en determinadas personas,  donde las adicciones suelen ser los suficientemente fuertes como para apartarlos de la senda correcta. 

   Es en ésta desvirtuación patológica,  que coloca el esfuerzo lejos de los principales valores que ha de tener una persona, donde hemos de centrarnos con el objetivo de no caer presos de esa comodidad que despoja en muchos casos, de la posibilidad de alcanzar fines más saludables. Es una lástima, que ésta inacción, en todo lo que atañe a nuestro bienestar, convierta nuestra existencia en un camino agónico apartado del esplendor que antaño hubo de  corresponder al propio ser humano. 

  Hoy en día, hemos dejado de ser participes de nuestra propia vida, para convertirnos en las cobayas consentidas de un progreso administrado en forma de píldoras, que aplicadas de forma discrecional  e irresponsable acaban por subyugar  los últimos vestigios que de libertad disponíamos las personas. 

   Ésta esclavitud tecnológica, nos convierte en adictos y dependientes de una serie de medicamentos que pretenden devolvernos el equilibrio perdido sin realizar ningún esfuerzo para ello. Veo con preocupación, como cada día aparecen nuevos fármacos, que supuestamente tratan de restaurar esa salud perdida sin saber muy bien el porqué.  Hemos dejado de cuestionarnos absolutamente todo, para confiar ciegamente en ese progreso que en realidad no mira por nosotros, sino más bien por perpetuar ese tinglado extraño, montado en torno a la salud.
    
   Hoy leo en la prensa, que  Parece ser que incrementa la producción de LDL en las células del hígado y también degrada sus receptores, lo que imposibilita  que pueda ser removido adecuadamente, lo que provocaría el aumento de colesterol, y la aterosclerosis.

  Se sabe ademas que la resistina, participa a la respuesta inflamatoria aumentando la expresión de varias citoquinas pro-inflamatorias como Interleuquina 1 (IL-1)Interleuquina 6 (IL-6), Interleuquina 12 (IL-12)  y el Factor  Necrosis Tumoral. En estudios realizados, parece ser que la  niveles de la resistina sérica aumentan al incrementarse la adiposidad y por el contrario disminuye como consecuencia del descenso del tejido adiposo, siendo la adiposidad central, es decir la acumulada en la cintura, la que contribuye principalmente a ese aumento de la resistina sérica. Los niveles de resistina son proporcionales a la resistencia a la insulina unida a la diabetes de tipo 2, y la obesidad.

  Ahora, lo que parece que se está buscando es algún medicamento que tenga como diana, disminuir los niveles de resistina sérica. Es decir una nueva pastillita, que tomada junto a la estatina correspondiente consiga disminuir los niveles de colesterol en sangre.


  Pero en realidad, como vimos ayer con la metformina, ¿es necesario un medicamento cuando podemos obtener los mismos efectos, sin los colaterales propios de los fármacos?. Efectivamente, si de bajar los niveles de resistina se trata, existe una manera mucho más sencilla, y se llama AYUNO. El intercalar dichos periodos, parece ser una de las formas más efectiva de mantener los niveles de resistina bajo mínimo, y sin los efectos secundarios propios de los medicamentos. Pero que ocurre, que es mucho más sencillo tomarse dos tres pastillas sentado plácidamente en nuestro sofá, mientras vemos tranquilamente la televisión. Hay para mí una máxima, muy propia del entrenamiento que dice: SIN ESFUERZO, NO HAY RECOMPENSA...Pues eso.









sábado, 8 de diciembre de 2012

METFORMINA Y CÁNCER 

   
   Hoy he leído en el Mundo una noticia con el siguiente titular "Metformina, el antidiabético que planta cara al cáncer", la conclusión a la que llega la Clínica Mayo (que son quienes están haciendo el estudio) es que, el 67% de los que tomaban el medicamento antidiabético, seguían vivos después de cinco años (recuerdo que a nivel estadístico,  una persona que sobrevive más de 5 años desde el diagnóstico de un cáncer se considera curado...?) frente al 47% de los que no consumieron la metformina, despúes de descartar factores como: gravedad del tumor, índice de masa corporal, etc. Es decir una supervivencia casi cuatro veces superior.    

   La verdad es que no está mal para ser un medicamento que no tiene nada que ver con el cáncer, o ¿tal vez sí?. Veamos que es la metformina. Su preparado comercial, clorhidrato de metformina, es un fármaco antidiabético de aplicación oral, que se utiliza comúnmente en el tratamiento de la diabetes tipo 2, particularmente en personas con sobrepeso y que tienen una normal función renal, pulmonar y cardíaca, aunque también se puede utilizar para bajar de peso, puesto que  reduce la producción de glucosa por parte del hígado, retrasa su absorción intestinalfavoreciendo su entrada en la célula. Es decir, baja los niveles de glucosa en sangre, y ésto ¿qué tiene que ver con el cáncer?. Mucho, hay que saber, que el cáncer se alimenta de glucosa. German Otto Warbur (premio novel en medicina en 1931), descubrió un metabolismo energético diferente entre las células cancerígenas y las células sanas, donde las primeras usan como carburante la glucosa y como producto de desecho ácido láctico, que es transportado al hígado; lo que produce un PH más ácido en los tejídos cancerígenos. Ésto es un proceso ineficiente pues produce 2 ATP por molécula de glucosa, en lugar de los 38 habituales, lo que se traduce en que la persona se encuentra cansada y desnutrida, provocando que el 40% de los pacientes mueran por malnutrición o caquexia. 


   Pues bien éste medicamento lo que hace es eso mismo, quitarle el combustible principal al cáncer, o sea la glucosa. En realidad, me parece un descubrimiento ridículo, pues ya el difunto Premio Nobel, dijo ésto mismo hace ya muchísimos años. Y ahora yo me pregunto, ¿es necesario un medicamento, para bajar los niveles de azúcar en sangre?.Yo creo que no. Me hubiese gustado saber cúal hubiese sido el índice de supervivencia de esos mismos pacientes si en lugar de recibir la metformina, hubiesen llevado a cabo una dieta estilo paleo como la que propugnamos. Creo que todos sabemos la repuesta.



COLESTEROL, ESTATINAS Y TRIGLICÉRIDOS


   Es importante desmitificar todo lo relacionado con el colesterol, para ello intentaré explicar de la forma más sencilla posible, las funciones que en nuestro cuerpo realiza ésta molécula considerada actualmente la culpable de algunos de los males que afligen a la sociedad.

  Empezaré diciendo que el colesterol es una parte fundamental de las membranas celulares de todo el cuerpo,  especialmente en el sistema nervioso, es precursor de las hormonas sexuales y de la vitamina D3 (colecalciferol). 
  
   Siempre se ha considerado, que el consumo de alimentos rico en colesterol, hace elevar los niveles de éste en sangre, pero veamos como la realidad puede diferir ligeramente a los considerado como lógico.

  El colesterol puede provenir de dos vías:

   -Endógena.-Sintetizada por los propios órganos del cuerpo.
   
   -Exogéna.-Proveniente de los alimentos.

  Las fuentes exógenas más importantes en colesterol, destacan los sesos, hígado, yemas de huevos, riñones carne , leche, etc.
   
    La digestión y absorción de los lípidos tiene lugar en el duodeno y yeyuno, donde las sales biliares dividen las gotas de grasa en pequeñas gotitas (fenómeno de emulsión) y las enzimas pancreáticas rompen las moléculas para dar lugar ácidos grasos, glicerol y colesterol que son finalmente absorbidos.
   En el interior de las células intestinales, los ácidos grasos, el glicerol y el colesterol se unen de nuevo a proteínas especiales para formar grandes moléculas, llamadas quilomicrones, (90% triglicéridos, 7% de fosfolípidos, 1% colesterol, y un 2% de proteínas especializadas, llamadas apoproteínas) que son transportadas por vía linfática al hígado. Una vez en el hígado se utilizan, según las necesidades del momento, para producir energía, sales biliares o se destinan a los diferentes tejidos del organismo.   

   
A la par, y de forma endógena, el hígado principalmente, fabrica colesterol a partir del Acetil CoA, que es el producto de la oxidación de grasas, hidratos y también de las proteínas. Con tres de éstas moléculas de Acetil CoA, se fabrica un compuesto llamado HIDROXI-METIL-GLUTARIL CoA (HMG CoA), el cual gracias a la enzima Hidroxi-metil-glutaril CoA reductasa, da lugar al Acido Mevalónico (o Mevalonato), éste a su vez por sucesivas reacciones se transforma en Farnesil que el es el precursor del Escualeno, éste a su vez se transforma en Lanosterol que finalmente da lugar al Colesterol. Éste colesterol, junto al proveniente de los alimentos pasan a la sangre para ser transportado a los órganos y sistemas donde se requiera, para ello es transportado por proteínas, formando compuestos llamados lipoproteinas VLDL, LDL.  

    El VLDL, que contiene no solo colesterol, sino también triglicéridos, sale del hígado hacia la circulación general, y van descargando los ácidos grasos de los triglicéridos en en la superficie de los capilares de los músculos y tejido adiposo y se va transformando paulatinamente en LDL, cargada de colesterol. La fracción proteica de LDL se le conoce por B-100, siendo captado por las células por un receptor específico de dicha proteína.

  Indicar que existen varios subtipos de LDL: grandes y flotantes, de tipo A, que tienen poca facilidad a desarrollar ateromas y el tipo B, que son más pequeñas y densas, más susceptibles de hacerlo, parece ser que las pequeñas LDL pueden atravesar los poros de las células y llegar a la subintima donde ocurre la oxidación de la LDL, lo que involucraría la posible formación de placa de ateroma. Si no nos hacen una analítica especial para saber que patrón es el que predomina, hay formas indirectas para saber el predominio. Los diabéticos  parecen presentar mayor dominio del patrón B, también cuanto mayor cantidad de trigliceridos se tenga más se incrementa el conteo del patrón B, al igual que tener síndrome metabólico. El Mayor riesgo para la salud, se presenta cuando existe hipertrigliceridemia, HDL bajo y el LDL pequeñas y densas.

 Por otro lado el HDL, al pasar por las superficies celulares remueve el colesterol, y lo transporta hasta el hígado donde es finalmente convertido en ácidos y sales biliares que se excretan con las bilis.

  Hay que tener en cuenta, que la mayor parte del colesterol de la sangre, cerca de un 70 %, es creado de forma endógena por el propio cuerpo, y al consumir una dieta muy rica en colesterol, el hígado inhibe de forma parcial la formación de más colesterol, y al revés, cuando la dieta es muy reducida en colesterol  la resíntesis de éste en el hígado es mucho mayor. Esto es importante tenerlo en cuenta.

HMB CoA          
        X   ←   HMG CoA  reductasa   ESTATINA
MEVELONATO
        ↓
GERANIL PP
        ↓
FARNESIL PP→   COENZIMA Q 10
         ↓
ESCUALENO
         | 
LANOSTEROL
         ↓
COLESTEROL

  Ahora que sabemos como se produce el colesterol en el organismo, veamos que ocurre, cuando por una elevación del mismo nos recomiendan el uso de estatinas. 
   
   Las estatinas son un fármaco que inhibe la HMG CoA Reductasa, por lo cual, se interrumpen las reacciones siguientes que conducen a la formación de colesterol. Ésto parece solucionar el problema del exceso de colesterol. Pero ¿realmente, con ésto se acaba todo?. Parece ser que no, sino todo lo contrario, pues se abren una serie de nuevos problemas, que podrían causar los que precisamente se trata de evitar. Veamos porqué.
    
   El Mevalonato no solamente es un precursor del colesterol, sino también de una serie de sustancias como son: las hormonas esteroideas, los ácidos bililares y la coenzima Q10, además de otros compuestos. El farnesil es un metabolito crucial en la vía metabolica que conduce a la formación de Coenzima Q10 o Ubiquinona, la cual desempeña una función primordial en la producción de la energía celular, pues garantiza que los electrones del hidrógeno sean transportados a lo largo de la cadena respiratoria y que se produzca la unión de un fósforo P con el ADP, para formar ATP, molécula imprescindible para la formación de energía. Por otro lado, la coenzima Q10 es un potente antioxidante, y como lípido se encuentra en la fracción grasa de los alimentos. Se puede encontrar en casi todos los tejídos, especialmente en los de mayor actividad metabólica y una elevada demanda energética como el corazón, músculoriñón y cerebro.  Que significa ésto, que al interrumpir la formación de colesterol, también interrumpimos la formación de coenzima Q10, por lo que si la función de las estatinas es disminuir el colesterol para evitar ataques cardíacos, conseguimos como colateral,  comprometer el funcionamiento del corazón.    
   
  Si tenemos que bajar el colesterol, ya hemos visto en otros post, como hacerlo, si depositamos nuestra esperanza en una pastillita como es la estatina, creo que sería conveniente saber que no siempre es oro todo lo que reluce, y es mejor saber sus efectos secundarios.

  Parece ser que en estudios realizados con el uso de estatinas, en comparación con un placebo, se aumentó el riesgo de cáncer en un 25%, en el grupo de las estatinas; y un estudio publicado en 2006, encontró un mayor riesgo de muerte en pacientes con insuficiencia cardíaca. Se pueden encontrar muchos estudios en éste sentido.

   Por otro lado hay datos, que pasan más desapercibidos, que indican que niveles  elevados de triglicéridos están relacionados con un mayor riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular, y como todos sabemos, su fabricación en el hígado obedece a un exceso de carbohidratos en la dieta. 

    Lo que quiero poner de manifiesto, es que muchas veces es considerado el colesterol como el culpable, de enfermedades cardíacas, y cerebrovasculares, pero en estudios realizados a la población más adulta parecen indicar lo contrario, pues el colesterol induce un efecto protector, aumentando la esperanza de vida en comparación con la personas de colesterol más bajo, quienes por otro lado tienen mayor probabilidad de morir de cáncer y tener más enfermedades mentales. Quizás se deberían mirar las cosas desde otra perspectiva y no caer en la visión simplista del colesterol. Tal vez, habría que señalar a  los trigliceridos y la lipoxidación del LDL, cómo los auténticos culpables, en la formación de la aterosclerosis. 
  Sabemos que niveles altos de azúcar en sangre (glucosa o fructosa) pueden dañar a los tejídos a través de la formación de productos de glicación avanzada, pudiendo afectar al colesterol LDL mediante  un proceso de lipoxidación, que genera productos que pueden ser especialmente aterogénicos. 

  Pero, conviene saber que no todos los productos de glicación avanzada (AGE) y lipoxidación se generan en el interior del organismo, de forma exógena podemos recibir buena cantidad de ellos por medio de los alimentos. El cocinado a altas temperaturas, el recalentado, los fritos, el almacenado (después del cocinado), son grandes productores de AGE y ALE (productos de lipoxidación avanzada). Quizás si prestamos más atención a éstos detalles podamos, tener una mayor ventaja, en la lucha contra éstas enfermedades , que cada vez parecen tener mayor incidencia en la población.









miércoles, 5 de diciembre de 2012

PALEODIETA PARA DEPORTISTAS AVANZADOS


   Creo que la paleodieta puede ser seguida por la gran mayoría de los deportistas, incluso por los de élite, pues al fin y al cabo se estarían beneficiando de un tipo de alimentación para la que nuestro diseño genético está perfectamente adaptado. Los alimentos en sí, ni son buenos ni malos, ni mejores ni peores; ellos reportan unos beneficios o unos perjuicios a quien los consume, independientemente de la cantidad de proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas y minerales que contenga. Nosotros podremos dar a una vaca solomillos de ternera para que coma, y aunque sea de por sí un alimento muy nutritivo, seguramente nuestra vaca no tarde mucho en morir. Es decir, los alimentos, aunque en laboratorio arrojen una composición ideal y equilibrada, otra cosa es lo que realmente sucede cuando son consumido. Por ejemplo los cereales, y mejor todavía los integrales, parecen según su composición un buen alimento para el ser humano, tienen una buena proporción de macronutrientes, minerales, vitaminas, fibras, etc, etc, (bueno tampoco para tirar cohetes). Y ademas son BARATOS. ¿Por qué no estar tranquilos comiendo los maravillosos y nutritivos cereales, si su composición así me lo indica?. La respuesta es clara, porqué no es lo mismo su composición, que los efectos que producen en nuestro organismo. Para que un alimento se considere útil para un individuo, necesita que los perjuicios sean mucho menores que los beneficios, me explico, cualquier alimento no solamente, ha de servir para nutrir a un organismo, sino que también, que en ese proceso de metabolización no cause trastornos al huésped, para ello cualquier especie necesita un tiempo de adaptación; cuanto más tiempo menos posibilidades de que ese alimento cause problemas. En el caso de los cereales, poseen una serie de antinutrientes como son los fitatos, que tienden a formar enlaces químicos con minerales, como el hierro, magnesio, zinc, calcio, de tal forma que se inhibe su absorción, también sabemos que carecen de vitamina C, sin tener en cuenta que prácticamente toda la población tiene marcadores inflamatorios elevados tras el consumo de cereales, debido a intolerancias a las gliadinas del gluten, sin tener en cuenta la enfermedad celiaca.

  Que quiero decir con ésto, que si basamos nuestra dieta en alimentos ancestrales, tendremos más posibilidades de obtener el máximo beneficio de ellos, pues nuestra adaptación durante ciento de miles de años así nos lo permite. Cuanto más reciente sea la introducción de un alimento concreto dentro de nuestra evolución, más posibilidades tenemos, que produzca una serie de perjuicios.

  Dicho todo ésto, para cualquier deportista, una alimentación que se base en alimentos ancestrales, tendrá a su disposición, los mejores nutrientes para desplegar con más solvencia todo el potencial genético del que dispone. Al fin y al cabo, la vida de un deportista de alto rendimiento no debería diferir mucho a la de cualquier individuo que vivió hace por ejemplo treinta o cuarenta mil años, pues la dureza de aquel entorno, requería de una serie de capacidades físicas nada desdeñables comparativamente hablando, a  la realizada en el más exigente de los entrenamiento realizado hoy en día por un deportista de élite.

   Nuestra opulencia física en aquel entonces no tenía nada que envidiar con el rendimiento físico de los atletas actuales; para aquellos la fortaleza física de un individuo era en muchos casos quien dirimía entre vivir o morir, y no entre una medalla de oro o de plata, como ocurre actualmente.

  Si sabemos cuáles eran sus alimentos, si sabemos cuáles eran sus pautas, y como era su rendimiento físico, porqué no adaptar nuestra disciplina deportiva a estos mismos patrones. Si nuestra evolución dependió de aquella fortaleza física, y ésta a su vez, fue promovida por un tipo concreto de alimentos, ¿no sería lógico movernos dentro de ese mismo circulo?. Yo pienso que sí.

  Si tratamos de imitar aquellos patrones, hemos de utilizar aquellos alimentos lo más naturales posibles  como: carnes, pescados, huevos,vegetales diversos, semillas, frutos, frutas, frutos secos, raíces. Éstos son los alimentos que han de conformar la base de cualquier programa nutricional enfocado al máximo rendimiento.

  ¿Cuándo comer?. Si nos atenemos a lo realizado por nuestros ancestros, que para comer primero era necesario cazar, nosotros en imitación a ésta conducta comeremos después de nuestro entrenamiento. En éste momento intentaremos realizar nuestra comida principal; que será rica en proteínas y grasas.  Será el momento pues de ingerir carnes (con preferencia a las ecológicas, por su perfil lipídico), incluidas las de caza, pescados grasos y huevos, como por ejemplo: Ternera, Cerdo Ibérico (presas, costillas, lomo) Pollo (zona más grasa como los muslos)Cordero, Salmón, Atún, Sardina, Caballa, Pez Espada, etc, que iría acompañado de verduras, como: brócoli, espárragos, alcachofas, berenjenas, acelgas, espinacas,apio, nabo, berros, tomates, calabaza, calabacines, cardos, cebollas, ajos, remolacha, tomates, zanahorias, repollo, rábano, pepino, pimientos, escarola, etc, etc, bien preparado, al vapor hervido, al horno, o simplemente en forma de ensalada.

  En esa comida post entreno, hemos de cuidar de introducir no solamente grasa saturada, sino monoinsaturada, por tanto también incluiremos frutos secos como almendras, nueces de macadamia (los frutos secos siempre CRUDOS, recordemos que los aceite poliinsaturados son muy inestables al calor), aceitunas, aguacates y aceite de oliva. Si nuestra comida por ejemplo ha sido pollo, o cualquier otro ave, al ser carnes poco grasa, podemos complementarlo con mantequilla ecológica, coco (o aceite de coco) y huevos, además del resto de grasas vegetales ya mencionadas. Podemos incluir algo de fruta, como manzanas, peras, o aquella que sea de temporada, o bien frutos del bosque, como arándanos, grosellas, frambuesas, zarzamora, etc. No hemos de preocuparnos de comer algo de fruta junto al resto de comidas. En principio, al ser poca la cantidad de ésta no creo que vaya a causar ningún trastorno estomacal como hinchazón, gases, etc. No obstante si ésto ocurriese, acompañaríamos ésta comida post entreno con enzimas digestivas que nos ayuden en la degradación de los alimentos, pero si aún así, siguiésemos con los mencionados problemas digestivos, dejaríamos la fruta para comerla sola, por ejemplo dos horas más tarde.

   Con respecto a los lácteos, aún NO siendo un alimento paleolítico, soy de la opinión de consumirlos, pero en forma de yogures (naturales o griegos), kéfir, y quesos curados, éstos últimos sí son elaborados con leche cruda, mucho mejor. Mientras que con la leche, mucha gente muestra signos de intolerancia, ésto no suele ocurrir cuando se consumen lácteos en la forma mencionada; no obstante, acompañaría su consumo, con algún tipo de probiótico, pues muchas veces la mencionada intolerancia desaparece cuando se suministran las bacterias adecuadas.



   Siguiendo con esa comida post entreno, si por ejemplo finalizo mi entrenamiento a las 13:00, la llevaría a cabo nada más llegar a casa, imaginemos más o menos 30 o 45 minutos más tarde, que por otro lado es cuando generalmente comenzaríamos a sentir hambre. Comeremos hasta saciarnos, pero no hasta reventar. Meteremos en ésta comida los alimentos mencionados, con especial énfasis en carnes, pescados, huevos, frutos secos, lácteos (*) y vegetales, centrándonos en nutrientes densos, pues lo que tratamos es de REPARAR el desgaste acaecido tras el entrenamiento, y rellenar progresivamente los depósitos de glucógeno depleciados. En éste momento, el cuerpo presenta un estado óptimo para asimilar la máxima cantidad de nutrientes, siendo las células más sensibles a la insulina, y las ganancias en tejido adiposo mínimas.

   Una vez realizado el aprovisionamiento general, seguiríamos comiendo progresivamente por un espacio de 5 horas más o menos. Pero centrándonos en alimentos menos densos y calóricos, es decir, podría ser el momento de introducir la fruta, pescados blancos, pechugas de pollo, ensaladas variadas, algún yogur, etc. Sería como un picoteo continuo, pero sabiendo que tenemos un margen de 5 horas aproximadamente para terminar de completar esa comida principal. Pasado dicho horario, habríamos finalizado de comer hasta el día siguiente, donde lo único que podríamos consumir sería algún café solo, té, infusiones, todas ellas sin azúcar.

  En nuestro ejemplo comenzaría a comer casi a las dos de la tarde, por lo que tendría un margen de 5 horas para consumir todo el alimento que pudiese; a partir de las 7 horas, más o menos, dejaría ya de hacerlo hasta el día siguiente. El problema de éste planteamiento es cuando se entrena por la noche, pues supondría mantenerse despierto para comer durante 5 horas. Imaginemos que hemos terminado de entrenar a las 23:00 horas. Si comenzásemos a comer como muy pronto a las 23:30 horas, eso nos llevaría a finalizar en el entorno de las 4:30 de la madrugada, algo inviable totalmente. Para aquellos, únicamente, que se pudieran encontrar en esa situación, realizarían una sola comida justamente después del entrenamiento al llegar a casa, y si por un casual nos despertamos por la noche con hambre comerían algún lácteo como yogur, o quizás algún batido proteínico de asimilación lenta, pero si no nos despertamos, a la mañana siguiente comería alimentos poco densos como ensaladas, alguna tortilla francesa, yogures, etc, es decir, ese picoteo que continuaba en condiciones normales y que no pudo ser realizado, se continuaría por la mañana nada más levantarnos, pero no de forma dilatada, como sería el caso normal, sino más bien como otra comida más o menos ligera. Pero hay que tener en cuenta que ésto debería ser un caso excepcional. No obstante, si queremos ganar algo de tiempo, podemos empezar a consumir algún alimento nada más terminar el entrenamiento, o bien un batido de proteínas de suero, con alguna pieza de fruta, o llevarnos alguna tartera con comida, o sino por lo menos, algunos frutos secos.


No obstante el margen de las cinco horas es arbitrario, lo que se trata es de juntar las comida a momentos concretos del día, para pasar, en definitiva, el mayor tiempo posible en ayunas hasta la hora del siguiente entreno. En ésta situación, el organismo se ve forzado a actuar de manera mucho más eficiente, con un mayor ahorro de glucógeno muscular y hepático,  aumentando la oxidación de las grasas, y creando mayor número de triglicéridos intramusculares.

  Los beneficios, de ésta forma de proceder no se percibirán hasta que no halla pasado un tiempo de adaptación, que en mi caso supusieron 2 o 3 meses, donde note una bajada importante en el rendimiento, pero a partir de ese momento, la mejoría fue espectacular, no solamente por el cambio físico experimentado  sino por la dureza de los entrenamientos realizados. Además las recuperaciones fueron mucho más rápidas y consistentes que cuando operaba siguiendo los patrones convencionales.

  Creo firmemente que ésta forma, que vista desde la perspectiva actual, puede parecer un disparate, en realidad constituye un sistema natural y equilibrado que intenta operar de una manera similar a como ancestralmente se actuaba y para lo cual hubo unos cuantos miles de años de adaptación. Quizás y lo más lógico sería pensar que la rareza  lo constituya la dinámica actual de una dieta basada en un alto consumo de carbohidratos refinados, aceites industriales, y bajo consumo de grasas por considerarlas culpables de la gran mayoría de los males que afligen a la sociedad y donde además se hace necesario comer cinco o seis veces al día, como paradigma de una alimentación sana y equilibrada.

  Solamente, cuando uno tiene el valor para acometer ciertos cambios, es cuando se tiene la posibilidad de discernir las diferencias entre ambos sistemas. Yo siempre he sido una persona preocupada por mi rendimiento deportivo, intentando exprimir al máximo mis capacidades, y hasta ahora pensé que había llegado a ese techo, pero no, no era así. Es en éste momento, donde puedo afirmar que ese techo, y a pesar de mi edad, estaba mucho más arriba. Mis capacidades eran realmente mayores a las que había expresado años atrás, pero nunca es tarde para realizar modificaciones. Sea cual fuese la edad, o el deporte practicado, las mejorías que experimentaremos serán palpables en muy poco tiempo, y con constancia las diferencias entre ambos momentos pueden ser abismales. Pero las mejorías no solamente se circunscriben al rendimiento deportivo, algo más importante incluso que nuestras marcas personales, es nuestra salud. No voy a extenderme, a lo ya comentado en otros post sobre la salud, pero indicar que estos cambios va a suponer un menor riesgo de adquirir alguna de las enfermedades degenerativas, que asolan el panorama actual.

  En principio, considero que para realizar un deporte de forma regular no se hace necesario suplementarse, pero si queremos estrujar nuestro rendimiento al máximo, o nos dedicamos a la competición, podríamos beneficiarnos si de forma puntal y para periodos  muy concretos los usamos. Dada mi experiencia, puedo decir que la gran mayoría no sirven absolutamente para nada, pero hay algunos que sí podrían sernos "útiles", entre ellos destacaría: Aminoácidos Ramificados, Glutamina, Creatina, y Proteína de Suero. Mientras que los dos primeros lo tomaría justamente después del entrenamiento como recuperadores (o uno u otro)a razón de 5 o 10 gramos diarios, la creatina (también tomado después de entrenar) la usaríamos en ciclos de 6 semanas a 5 gramos diarios para intentar aumentar nuestra fuerza, y la proteína de suero, en cambio la tomaría, cuando por diversos motivos, no pudiera disponer de una comida con alimentos completos, justamente después de entrenar. A parte de dichos suplementos, también podría valorar tomar en algún momento un complejo de vitaminas y minerales que por lo menos tenga 25 mg de las vitaminas del grupo B, 2 o 3 gramos de Omega3, y unas 2000 u.i  de vitamina D3 (ésta última solo en invierno).

 Hemos de tener en cuenta, que ésta forma alimentarse difiere ligeramente a la mencionada en otros post; mientras en aquellos las pautas estaban orientadas a la perdida de peso, con ayunos más largos (incluso varios días) y calorías limitadas, aquí en cambio los ayunos se circunscriben a periodos de tiempo más cortos, y las calorías no se limitan. Vamos a comer en función de lo que realmente nos demande nuestro organismo, que estará muy relacionado con el nivel de actividad física realizada. Si llevamos a cabo éstas pautas, mantendremos niveles muy bajos de grasa corporal y aumentaremos progresivamente nuestra musculatura en proporción a la actividad física realizada.

  Reseñar únicamente, que hemos de estar prevenidos en la perdida de rendimiento que experimentaremos en la transición a las pautas aquí indicadas, es por ello recomendable someterse a éstos cambios en un momento alejado de competiciones y eventos que podrían verse truncados si no estamos plenamente adaptados a ésta forma más saludable y natural de alimentarse.













lunes, 3 de diciembre de 2012

LA IMPORTANCIA DE LA MEDITACIÓN



Que significa soñar con navegar  Plantearnos un fin, a veces supone un intento baldío en una mente atormentada, la ilusión en éstos casos no cala lo suficientemente profunda como para constituir un referente que convierta nuestra voluntad en el auriga de nuestros pasos. Emprender una senda virtuosa, en esos momentos, es una tarea muy complicada. La losa que aplasta nuestras ideas, impide clarificar de manera acertada las decisiones más correctas para nuestro beneficio. Las referencias cortoplacistas a las que nuestra mente, en ésta situación nos arroja, suponen un caminar deambulante de subidas y bajadas, que convierte nuestra vida en un péndulo destructivo. 
   Buscar un remanso de paz en el interior de nuestra mente, supone detener por un instante, la montaña rusa de pensamientos que azotan nuestro ánimo, y nos devuelve la posibilidad de decidir adecuadamente, sin la zozobra de ideas que nos hacen resollar como ecos de una mente angustiada.

 ¿Cómo plantearse en una situación así, las modificaciones necesarias que liberen nuestro cuerpo y mente de las ataduras de un destino equivocado?. Nuestras decisiones nos condicionan, pero las equivocaciones nos subyugan. Saber desembarazarse de las ataduras que afligen nuestra personalidad es un paso necesario para que puedan desencadenarse otra serie de acontecimientos que nos transporten finalmente al punto de partida de la auténtica la transformación. No basta con un golpe de timón para evitar el naufragio en un tormenta; cuando el barco es empujado por un mar embravecido hacia un acantilado de abruptos riscos, requiere un esfuerzo sobrehumano no solamente de su timonel, sino de toda la tripulación que ha de enfocar en un único objetivo: la salvación. Evitemos pues ésta situación.

  Solamente, cuando la calma logra instaurarse, nuestros pensamientos vuelven a fluir libremente, expandiendo nuestro ser a un estado óptimo y adecuado donde reprogramar nuestros objetivos y enfocar por un instante, la senda correcta. Porque es en éste momento cuando las ideas tienden a clarificarse, y las tensiones de nuestro cuerpo a desaparecer. Mantenerse por tiempo en una situación así, posibilita mayor probabilidad en la consecución de los fines planteados.

  Busquemos ese momento, a lo largo del día, como una necesidad básica para restablecer el equilibrio que progresivamente y ante los factores externos e internos,  acaba declinando. Sí, somos constantes y conscientes en su importancia, podremos afrontar, con más perspectivas de éxito, los objetivos que nos marquemos, pues es en éste preciso instante donde,  podremos grabar a fuego, las visiones que del futuro, deseamos para nosotros. Éstos recordatorios diarios se convierten pues en una necesidad. 

  Podremos dejar nuestra embarcación seguir las corrientes, que a cada momento vayan surgiendo, pero eso significa que tarde o temprano deberemos poner todas nuestras energías para evitar el naufragio que a buen seguro aparecerá. Jugarnos nuestra existencia a un sólo momento  me parece una actitud temeraria, pues a poco que fallemos en las maniobras, habremos conseguido un daño, posiblemente irreparable o en el peor de los casos, incluso letal.  Pero si diariamente, buscamos ese momento de meditación, repasaremos fácilmente nuestra trayectoria y nos impulsaremos plácida y felizmente al lugar realmente anhelado.

 Pero en realidad, ¿qué es la meditación?. Para mí, es un estado, en el que somos capaces de interceder en el curso de nuestros pensamientos con el fin de encauzarlos en la dirección adecuada para lograr fines más pulcros, es decir, un momento óptimo de reflexión, donde por un momento conseguimos detener los vaivenes que acontecen en nuestra vida diaria y nos centramos en los aspectos importantes de nuestra existencia, y que por diversos motivos, siempre quedan aparcados en un segundo término.

 Lograr la quietud y sosiego de un espíritu agitado, no es una tarea fácil y sencilla, y como todo en ésta vida, requiere de una dedicación constante para  conseguirlo.

 Creo que con veinte o veinticinco minutos diarios que dediquemos a tal fin, podrían ser suficiente. Hemos de pensar, que con la práctica se consigue finalmente el perfeccionamiento, y con ello ahorrar tiempo. Cada uno, debe ser persuasivo en sus propias técnicas, lo importante en éste caso es el fin, es decir, apartar por un instante el torbellino de pensamientos e ideas, que de una o otra forma inciden en aspectos físicos, y que en muchas ocasiones acaban perjudicando. Hemos de lograr disociar nuestra cuerpo, de nuestra mente. El primero ha de desaparecer de nuestra consciencia, para que las ideas y pensamientos referenciadas a él  también lo hagan, y sean sustituida de forma deliberada por aquellos otros pensamientos que van ha revertir en un cambio positivo de nuestro ser.

  Para ello, y sobretodo al principio, hemos de buscar un lugar, tranquilo, donde sepamos que no vamos a ser molestados en la siguiente media hora. Para mí, la mejor forma es tumbado boca arriba sobre la cama, en una habitación en penumbra, y llevando una ropa cómodo que no cause ninguna opresión. Es posible, que otras personas se sientan más cómodas sentadas, o en cualquier otra posición.

  En esta situación, comenzamos a tomar control de nuestra respiración, que trataremos de hacerla poco a poco, más profunda, pero sin forzar. Intentaremos realizar una primera relajación corporal general, intentando prestar atención a los músculos faciales, lumbares y cervicales, con el fin de "soltarlos" si percibimos su tensión. Una vez, realizado ésto comenzaremos, a relajar más profundamente el cuerpo, empezando por las piernas, luego brazos, espalda, abdominales, pectorales, cuello, cara, y resto de la cabeza. Terminado de realizar ésto, volveremos a realizar recorridos generales intentando identificar cualquier punto de tensión. Nada puede quedar contracturado. Es fundamental, llegar a ese estado de relajación física total, de hecho, debería ser tal, que no sería de extrañar perder completamente la conciencia de nuestro propio cuerpo.

   No podemos ir más allá, con nuestros pensamientos si hay alguna parte de nuestro cuerpo que todavía demanda nuestra atención. No obstante, y como dije al principio, ésto requiere de práctica diaria para llegar a su completo dominio. Yo al principio, para ayudarme, lo que hacía, era pensar que me iba convirtiendo en una estatua de piedra de manera progresiva, es decir pensaba que mi pie derecho se estaba transformando en una piedra, y poco a poco notaba la rigidez, y pesadez propia de dicho elemento; una vez hecho ésto con un pie continuaba con el otro y así iba ascendiendo por la piernas, le seguían los brazos y resto del cuerpo, hasta que finalmente me convertía en una estatua rígida e inerte. Una vez llegado a éste punto comenzaba nuevamente por los pies e intentaba imaginar que iban desapareciendo, y así de éste modo iba ascendiendo nuevamente por mi cuerpo pero esta vez imaginado como si se me desvaneciese en la nada, hasta lograr no sentir  absolutamente nada. Es precisamente en éste momento, donde solo permanecen los pensamientos, y donde realmente tenemos la capacidad de reprogramarlos con el fin de modificar nuestra existencia en algo más positivo. No entro en temas religiosos, ni trascendentales, sólo hablo del individuo, y de como poder en muchos casos "resetear" todas las experiencias traumáticas, que por desgracia hemos de soportar diariamente, y que de una u otra forma, inciden de una forma muy directa, en nuestro estado de salud, no solamente física sino también mental. Éste es un ejercicio, que en definitiva pretende devolvernos el equilibrio energético, que por culpa de muchos factores externos acaban intoxicándonos y haciéndonos mucho más vulnerables.

  Pero no solamente, su fin es reequilibrarnos en el sentido mencionado, cualquier modificación fundamental que pretendamos llevar a cabo necesita de esa reprogramación ideológica, que solamente puede ser llevada a cabo en dichos estado de conciencia ampliada. Es decir, si nuestro objetivo es comenzar una dieta, con el fin de mejorar nuestro aspectos físico, necesitaremos de la ayuda inestimable que la meditación puede brindarnos.

   Pero también puede ser usada, para reparar, sanar o curar aspectos físicos o psicológicos, que por diversos motivos hemos deteriorado. Para ello visualizaremos,  la zona en cuestión, e imaginaremos como restauramos su integridad. No quiero decir, que nuestro cuerpo, en dichos estados sea capaz de autorepararse, pero los mensajes y visiones positivas sobre un aspecto determinado, redunda en una mejor predisposición para hacernos más resistentes, y llevar a cabo esas  modificaciones que en definitiva sí contribuyen a ello. Sí diariamente, somos capaces de llegar a ese estado de conciencia y manifestar nuestra inquebrantable voluntad de conseguir nuestros fines, estoy seguro, que será muy difícil que algo o alguien logren apartarnos de nuestras metas.

   Los objetivos, sean los que fuesen, son refrescados diariamente, gracias a la meditación. Ahora estaremos en la disposición de acometer cualquier cambio substancial de nuestra existencia, porque ahora sabremos que el camino elegido es el verdadero.