Aunque ya lo he dicho en muchas ocasiones, creo que no está demás volver a repetirlo..., la pérdida de sensibilidad a la insulina no se produce por un problema del metabolismo de la glucosa (aunque luego si que afecte). Habitualmente se tiende a pensar que las comidas ricas en azúcares y carbohidratos tienden a elevar los niveles de glucosa en sangre y como consecuencia de ello y con el fin de mantenerlos en el rango adecuado, el páncreas segrega insulina, la cual reduce su concentración en la circulación al introducirlos en el interior de la célula. Se presupone que cuanto más veces se realice éste proceso más posibilidades hay para adquirir resistencia a la función de dicha hormona; es algo similar a lo que ocurre con la tolerancia que se adquiere por el uso continuado de fármacos o drogas. Ésto significa que cada vez se necesitará más cantidades de insulina para ejercer la misma función, hasta que finalmente el páncreas exhausto por su trabajo continuo deja de funcionar correctamente y sobreviene la enfermedad conocida como diabetes tipo II.
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miércoles, 19 de junio de 2013
miércoles, 20 de marzo de 2013
LA INSULINA, HORMONA HIPOGLUCEMIANTE.
Al mirar detenidamente a la hormona insulina, nos podemos dar cuenta que su función es hipoglucemiante, es decir reducir la glucosa de la sangre, para ello actúa únicamente en los transportadores GLUT-4, que se sitúan únicamente en las membranas de los siguientes tejidos:
-Músculo esquelético (músculo y corazón)
-Tejido adiposo.
Es decir, cuando después de una comida rica en hidratos de carbono nuestra glucosa en sangre aumenta, el páncreas segrega insulina que ACTÚA ÚNICAMENTE en los transportadores GLUT-4, es decir reduce el azúcar en sangre introduciéndolos en nuestro tejido adiposo y muscular. Si tenemos en cuenta que la vida de la insulina es de unos pocos minutos, creo que se pueden extraer algunas conclusiones interesantes, pero antes profundicemos un poco más en éste asunto.
-Músculo esquelético (músculo y corazón)
-Tejido adiposo.
Es decir, cuando después de una comida rica en hidratos de carbono nuestra glucosa en sangre aumenta, el páncreas segrega insulina que ACTÚA ÚNICAMENTE en los transportadores GLUT-4, es decir reduce el azúcar en sangre introduciéndolos en nuestro tejido adiposo y muscular. Si tenemos en cuenta que la vida de la insulina es de unos pocos minutos, creo que se pueden extraer algunas conclusiones interesantes, pero antes profundicemos un poco más en éste asunto.
jueves, 17 de enero de 2013
NUESTRO "COLCHÓN" A LA HORA DE MANTENER EL TIPO.
Hemos de saber que el entrenamiento produce una depleción del glucógeno muscular y hepático. Ésto, cuando se trata de mantener un peso adecuado, e incluso adelgazar es positivo. Sabemos que una vez que una vez que dichos depósitos son rellenados, las posibilidades que los alimentos ingeridos se transformen en grasa, aumentan, ¿por qué?, porque al incluir alimentos ricos en hidratos de carbono, cuando su "almacén" se encuentran repleto, obliga al organismo a mantener una glucemia en sangre constante, por lo que no queda más remedio que convertirlo en grasa.
Por lo tanto si después de un duro entrenamiento logramos depleciar parcialmente el glucógeno muscular y hepático, tenemos un "colchón" adecuado para poder rellenarlo con cierta tranquilidad mediante los alimentos lo largo del día. Si corremos a tomarnos un batido de hidratos, o comemos frutas con el fin de rellanar ese glucógeno consumido, perdemos esa opción que nos da cierta tranquilidad a la hora de comer.
Pero la pregunta que surge ahora es ¿y el desgaste muscular, no será mejor un tomar unas proteínas junto a los carbohidratos, para aumentar la re-síntesis muscular?. No necesariamente, hay que recordar, que después del ejercicio la sensibilidad a la insulina en el tejido muscular se encuentra aumentada, debido a la traslocación de los transportadores GLUT-4, (recordar que son los transportadores dependientes de la insulina para el tejido adiposo y muscular), por lo que no necesitamos aumentar excesivamente el pico de insulina para que la glucosa y los aminoácidos lleguen a a nuestro tejido muscular. ¿Pero si tenemos aumentada la sensibilidad a la insulina por la mayor receptividad de GLUT-4, que es el transportador para el tejido adiposo y muscular, no corremos el riesgo que parte de los nutrientes ingeridos acaben convertidos en grasa?, no porque la sensibilidad a la insulina sólo se da en el tejido muscular. (Hay que recordar no obstante que la proteína de por sí, también puede eleva los niveles de insulina, lo que se traduce en una mayor entrada de aminoácidos en la célula)
¿Entonces que he de comer después de entrenar?, podrías tomarte unos aminoácidos ramificados nada más terminar, para comenzar la resíntesis muscular, y/o al llegar a casa (¿qué crees que comería nuestro hombre del paleolítico después de la dura jornada de caza?) pues efectivamente lo mejor es una comida rica en grasa y proteínas, y no preocuparnos tanto de rellenar los depósitos de glucógeno, pues ésto se irá realizando progresivamente (no hay prisa, al no ser que vayas a doblar entrenamiento) mediante el aumento de la gluconeogénesis, por lo que también existe menos posibilidades de que el exceso de comida acabe convertida en grasa.
jueves, 10 de enero de 2013
INSULINA
INSULINA
La insulina es una hormona hipoglucemiante, es decir reduce los niveles de glucosa en sangre promoviendo su entrada al interior de las células, pero solo actúa sobre el transportador GLUT-4, que es el que se encuentra en la membrana celular de los siguientes tejidos: TEJIDO ADIPOSO Y MÚSCULO ESQUELÉTICO (músculo y corazón). Aunque la glucosa podría difundirse libremente por las membranas de todas las células del organismo (al ser una sustancia poco polar), generalmente lo hace por transportadores específicos que aceleran su entrada. Qué quiere decir ésto, que la insulina solo afecta al transportador GLUT-4, el resto es independiente de ella. Los transportadores más importantes de glucosa son los siguientes:
-GLUT-1.- Para todos los tejidos.
-GLUT-2.-Hígado.
-GLUT-3.-Cerebro.
-GLUT-4.-Músculo, corazón y tejido adiposo (Único transportador dependiente de la glucosa).
-GLUT-5.-Intestino, riñón, testículos.
-GLUT-6.-Leucocitos, Bazo, Cerebro.
-GLUT-7.-Hígado
-GLUT-8.-Testículo y cerebro.
-GLUT-9.-Hígado, riñón.
-GLUT-10.-Hígado, páncreas, músculo.
-GLUT-11.-Corazón, músculo.
-GLUT-12.-Corazón próstata.
Todos los tejidos tienen transportadores de glucosa, lo que significa que pueden utilizarla para obtener energía, pero sólo aquellos tejidos dependientes del transportador GLUT-4, son sensibles a la insulina.
Las hormonas hiperglucemiantes como: GLUCAGÓN, ADRENALINA, GLUCOCORTICOIDES (CORTISOL, CORTISONA) Y HORMONA DEL CRECIMIENTO, aumentan la glucosa en sangre, aunque por diferentes motivos, y dependerá de una demanda real de los tejidos en cuestión.
-GLUCAGÓN.- Hormonas antagónica a la insulina, segregada por las células alfa del páncreas cuando disminuye la glucosa en sangre, actúa sobre el hígado para que éste aumente la liberación de glucosa en sangre a partir del glucógeno hepático.
-ADRENALINA.-Hormona del estrés, que es segregada por la médula adrenal en función de los estímulos del SNC, con el fin de aumentar la glucosa en sangre, cuando puede haber una situación que prevea una demanda en su consumo (ejercicio, pelea).
-CORTISOL.-Segregada por la corteza adrenal que activa la síntesis de glucosa y de glucógeno (gluconeogénesis.- obtención de glucosa de distintos precursores: Ácido Láctico, Glicerol, Alanina, glutamina, piruvato) en el hígado y el riñón.
-HORMONA DEL CRECIMIENTO.-Regula el crecimiento de los tejidos por lo que necesita de la hiperglucemia para poder realizar dicha función.
La insulina en realidad es la única hormona HIPOGLUCEMIANTE, y esa es precisamente su función: reducir la glucemia y NO LA DE SUMINISTRO DE COMBUSTIBLE a la célula para que ésta obtenga energía por dicha vía. Es decir la insulina funciona únicamente como homeostasis glucémica. Si fuese de otro modo, el cerebro que es el tejido más dependiente de éste combustible requeriría de la insulina para dicho fin, cosa que no ocurre.
En periodos de ayuno y ante una glucemia normal, la insulina no se segrega lo que quiere decir que se evita que la glucosa llegue a los tejidos dependientes de la insulina y lo haga en cambio al cerebro (GLUT-3). Todo ésto indica que la insulina funciona exclusivamente como una hormona hipoglucemiante, es decir no es una consecuencia sino la causa real.
Las células musculares son grandes consumidoras de glucosa y como sabemos son sensibles a la insulina (GLUT-4), pero si observamos pueden obtener energía de la glucosa por vías independientes de la insulina, pues tienen otros transportadores de membrana como son GLUT-1, GLUT-10, GLUT-11. Es decir la glucólisis muscular no necesita de la insulina (hay estudios que muestran que el músculo puede trabajar sin necesidades de insulina). Entonces cuál es la función REAL de la insulina: regular la homeostasis glucémica, eliminando de la sangre el exceso de glucosa, para ello utiliza a las células que más pueden soportar los niveles altos de azúcar, pues son buenas consumidoras de glucosa. Pero ésta entrada no significa iniciar un proceso de glucolisis en el interior de la célula muscular, sino que es convertida en GRASA tanto aquí como en el tejido adiposo.
Con todo lo visto hasta ahora, podemos decir que la insulina controla la glucemia evitando que los niveles elevados de azúcar en sangre, como puede ser después de una gran comida de carbohidratos, puedan causar daños en el organismo. Y LA ÚNICA FORMA QUE TIENE DE REDUCIRLO ES CONVIRTIENDO EL EXCESO EN GRASA,Y NO PARA SER UTILIZADO EN LA OBTENCIÓN DE ENERGÍA, PUES ES ALGO QUE DEPENDERÁ DE LA PROPIAS NECESIDADES CELULARES.
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Voy a añadir el comentario que hice en Facebook, para aquellos que sólo me seguís por el Blog.
"Bueno, voy a intentar explicar el post de ayer de un modo más "visual". Pongámonos en situación, por motivos de trabajo nos encontramos realizando una visita a una de esas empresas llena de estanques de combustible que de vez en cuando se ven cerca de las carreteras. Durante un rato hemos estado haciendo un recorrido por las instalaciones, y en un momento dado, Miguel, pues así se llamaba la persona encargada de guiarnos, se para frente a una colosal cisterna de color blanca, casi igual de alta que un edificio de cuatro plantas, y comienza a hablar.
-¡Bien!, nos encontramos frente a la cisterna más grande que tenemos, con una capacidad de 15.000 m3 (a lo mejor me he pasado je,je) llena de gasolina. Ésta cisterna, prosiguió, sirve para para abastecer nuestras propias instalaciones, por ello cuenta con 12 rejillas que permiten dosificar la salida del fluido en función de las necesidades de la maquinaria a la que abastece, de tal forma que solo entrega la cantidad justa. Por ejemplo, la primera rejilla llamada GLUT-1, es muy importante porque, es la única que puede abastecer a todas nuestras maquinarias, la GLUT-2, es también importante, pues abastece a nuestros potentes laboratorios químicos (hígado), la tercera rejilla la GLUT-3 tampoco desmerece en importancia, pues es la encargada del suministro al Área Informática (cerebro). En éste momento, Miguel hizo una pequeña pausa como si tomara aire, se giró ligeramente y con su dedo indice señaló a una de las rejillas, la que sin duda parecía la más grande. Entonces con un tono solemne dijo: Sin duda ésta es la rejilla más importante pues nuestra seguridad depende de ella, se llama GLUT-4 (Hígado y tejido adiposo), su función es suministrar combustible a un almacén auxiliar (tejido adiposo) y a nuestra maquinaria pesada (musculatura), no para que funcionen pues ya cuentan con otras rejillas para esa función como GLUT-10, GLUT-11, GLUT-12, sino para evitar que por un problema en la válvula de llenado, ésta no cierre adecuadamente y sobrepase el nivel de la linea roja, que se encuentra en la parte superior de la cisterna. En ése momento todos instintivamente miramos hacia arriba, y Miguel que se percató de la dirección de nuestro rostros esbozó una amplia sonrisa y dijo -No hombre, esa línea roja no se ve, está por dentro,- todos entonces nos sentimos un poco ridículos, pero prosiguió nuevamente con rostro serio.
-bien, como iba diciendo, si por algún motivo se sobrepasase esa linea roja, sonaría una señal de alarma y se encendería una luz roja parpadeante, momento en el que un operario que tenemos las 24 horas del día (insulina), vendría giraría esta rueda y abriría única y exclusivamente la rejilla GLUT-4, hasta que el nivel de gasolina se situase nuevamente dentro de los parámetros permitidos.
Miguel, paró durante unos instantes y se secó con un pañuelo algunas gotitas de sudor que se habían formado en su frente, como si lo que nos acababa de explicar le produjese cierta tensión. Entonces nos miro a todos y dijo:-¿alguien quiere preguntar algo?, nadie parecía querer decir nada.
-bueno, entonces prosigo.
-Sí, perdona, -le interrumpí- quería hacerte una pregunta ¿si se abre esa rejilla no funcionaría mejor la maquinaria?,
-No, contestó de modo tajante, ésta es la rejilla de las emergencias, nuestras instalaciones funcionan perfectamente con las restantes, no necesitan de ningún suministro adicional, de hecho, el fluido que sale de ella no sirve para que nuestra maquinaria aumente su rendimiento, sino para llenar nuestros tanques auxiliares (nos hace más gordos).
-Alguna pregunta más inquirió Miguel. ¿No?, pues se acabó la visita, muchas gracias a todos".
"Bueno, voy a intentar explicar el post de ayer de un modo más "visual". Pongámonos en situación, por motivos de trabajo nos encontramos realizando una visita a una de esas empresas llena de estanques de combustible que de vez en cuando se ven cerca de las carreteras. Durante un rato hemos estado haciendo un recorrido por las instalaciones, y en un momento dado, Miguel, pues así se llamaba la persona encargada de guiarnos, se para frente a una colosal cisterna de color blanca, casi igual de alta que un edificio de cuatro plantas, y comienza a hablar.
-¡Bien!, nos encontramos frente a la cisterna más grande que tenemos, con una capacidad de 15.000 m3 (a lo mejor me he pasado je,je) llena de gasolina. Ésta cisterna, prosiguió, sirve para para abastecer nuestras propias instalaciones, por ello cuenta con 12 rejillas que permiten dosificar la salida del fluido en función de las necesidades de la maquinaria a la que abastece, de tal forma que solo entrega la cantidad justa. Por ejemplo, la primera rejilla llamada GLUT-1, es muy importante porque, es la única que puede abastecer a todas nuestras maquinarias, la GLUT-2, es también importante, pues abastece a nuestros potentes laboratorios químicos (hígado), la tercera rejilla la GLUT-3 tampoco desmerece en importancia, pues es la encargada del suministro al Área Informática (cerebro). En éste momento, Miguel hizo una pequeña pausa como si tomara aire, se giró ligeramente y con su dedo indice señaló a una de las rejillas, la que sin duda parecía la más grande. Entonces con un tono solemne dijo: Sin duda ésta es la rejilla más importante pues nuestra seguridad depende de ella, se llama GLUT-4 (Hígado y tejido adiposo), su función es suministrar combustible a un almacén auxiliar (tejido adiposo) y a nuestra maquinaria pesada (musculatura), no para que funcionen pues ya cuentan con otras rejillas para esa función como GLUT-10, GLUT-11, GLUT-12, sino para evitar que por un problema en la válvula de llenado, ésta no cierre adecuadamente y sobrepase el nivel de la linea roja, que se encuentra en la parte superior de la cisterna. En ése momento todos instintivamente miramos hacia arriba, y Miguel que se percató de la dirección de nuestro rostros esbozó una amplia sonrisa y dijo -No hombre, esa línea roja no se ve, está por dentro,- todos entonces nos sentimos un poco ridículos, pero prosiguió nuevamente con rostro serio.
-bien, como iba diciendo, si por algún motivo se sobrepasase esa linea roja, sonaría una señal de alarma y se encendería una luz roja parpadeante, momento en el que un operario que tenemos las 24 horas del día (insulina), vendría giraría esta rueda y abriría única y exclusivamente la rejilla GLUT-4, hasta que el nivel de gasolina se situase nuevamente dentro de los parámetros permitidos.
Miguel, paró durante unos instantes y se secó con un pañuelo algunas gotitas de sudor que se habían formado en su frente, como si lo que nos acababa de explicar le produjese cierta tensión. Entonces nos miro a todos y dijo:-¿alguien quiere preguntar algo?, nadie parecía querer decir nada.
-bueno, entonces prosigo.
-Sí, perdona, -le interrumpí- quería hacerte una pregunta ¿si se abre esa rejilla no funcionaría mejor la maquinaria?,
-No, contestó de modo tajante, ésta es la rejilla de las emergencias, nuestras instalaciones funcionan perfectamente con las restantes, no necesitan de ningún suministro adicional, de hecho, el fluido que sale de ella no sirve para que nuestra maquinaria aumente su rendimiento, sino para llenar nuestros tanques auxiliares (nos hace más gordos).
-Alguna pregunta más inquirió Miguel. ¿No?, pues se acabó la visita, muchas gracias a todos".
martes, 23 de octubre de 2012
EL CEREBRO INFLAMADO
En el anterior post hablamos de las bacterias, y como podemos modificar su número y composición por la calidad y cantidad de nuestros alimentos. Pero cuando hay un desequilibrio o disbiosis intestinal, se producen una serie de alteraciones, que van desde la inflamación de la mucosa, permeabilidad intestinal, hasta enfermedades como la obesidad, alergias, intolerancias, enfermedades autoimunes, así como diversos tipos de trastornos mentales. En definitiva, son una serie de acontecimientos patológicos, que originados en el propio intestino, se correlaciona con otra serie de trastornos a nivel global, y que son causados principalmente por una dieta moderna alta en calorías, cereales, azucares y grasas trans.
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