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lunes, 24 de junio de 2013

ÁCIDOS GRASOS, GLUCOSA Y RESISTENCIA A LA INSULINA.

Vale, ya sabemos que hacer para evitar esa pérdida de sensibilidad a la insulina o lo que es casi lo mismo: la pérdida de flexibilidad metabólica. Pero ¿y si hemos perdido una parte (o bastante) de ésa flexibilidad?, ¿valdrían la mismas premisas que las empleadas el otro día, para recuperarla?. Sí y no. Hay cosas que no cambian, como puede ser el ejercicio (*) y la necesaria pérdida de tejido adiposo, pero otras en cambio requieren una adecuada modificación, que a continuación paso a explicar.

  Si nuestro cuerpo ha perdido esa flexibilidad metabólica, significa que nos encontraremos en peor disposición para alternar adecuadamente entre la glucosa y los ácidos grasos para obtener  energía. Una persona que es resistente a la insulina, significa que la insulina se encuentra incapacitada para ejercer su función. Ésto tiene una serie de consecuencias en los distintos tejidos:

miércoles, 19 de junio de 2013

ÁCIDOS GRASOS Y RESISTENCIA A LA INSULINA

      Aunque ya lo he dicho en muchas ocasiones, creo que no está demás volver a repetirlo..., la pérdida de sensibilidad a la insulina no se produce por un problema del metabolismo de la glucosa (aunque luego si que afecte). Habitualmente se tiende a pensar que las comidas ricas en azúcares y carbohidratos tienden a elevar los niveles de glucosa en sangre y como consecuencia de ello y con el fin de mantenerlos en el rango adecuado, el páncreas segrega insulina, la cual reduce su concentración en la circulación al introducirlos en el interior de la célula. Se presupone que cuanto más veces se realice éste proceso más posibilidades hay para adquirir resistencia a la función de dicha hormona; es algo similar a lo que ocurre con la tolerancia que se adquiere por el uso continuado de fármacos o drogas. Ésto significa que cada vez se necesitará más cantidades de insulina para ejercer la misma función, hasta que finalmente el páncreas exhausto por su trabajo continuo deja de funcionar correctamente y sobreviene la enfermedad conocida como diabetes tipo II.