Aunque la gran mayoría de los que me leen habitualmente tienen nociones más que suficientes como para llevar una dieta paleo, existen en cambio un gran número de personas que se acercan por primera vez a ésta forma evolutiva de alimentarse que necesitan tener en cuenta algunos consejos para obtener todos los potenciales beneficios que llevar ésta alimentación puede reportar a la larga para nuestra salud.
En primer lugar, hemos de tener en cuenta que la paleodieta NO es una DIETA como tal, es una forma de alimentarse que debe considerarse como definitiva. No podemos comer de una forma determinada por un tiempo para volver a continuación, a nuestros viejos hábitos. Ésto es algo que yo considero fundamental, porque el efecto "ida y vuelta" nos ocasionaría un perjuicio metabólico que diluiría completamente los resultados obtenidos. Así pues, si decidimos dar el paso adelante, debemos ser consecuente con nuestra decisión y dejar esa posible mentalidad cortoplacista para otros menesteres más agradecidos, que de seguro podemos tener, y trabajar con la constancia y tesón necesarios para que ésto se haga una realidad tangible con el transcurrir del tiempo, evitando las sacudidas que en nuestra salud pueden ocasionar dietas temporales para ocasiones señaladas. Por ello valoremos ésta idea de forma sosegada y con detenimiento para así evitarnos posibles frustraciones futuras.